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Archivo para la Categoría "Filosofía"

Schopenhauer hic et nunc

enero 30, 2012 2 comentarios

 

El proverbio dice: “Si tu problema tiene solución, ¿de qué te preocupas? Si tu problema no tiene solución, ¿de qué te preocupas?”. ¿Tiene solución el problema ‘hombre’? En cualquier caso el hombre mentado, abstracto, hijo de dios y padre de los hombres; el hombre enajenado y cabal, ficticio y sufriente.
Gracias a las palabras podemos ponerle nombre a las cosas, pero parece que es el único don que hemos recibido. Nombrar cosas nos ha servido para construir conceptos, sistemas, edificios y armas de fuego. Somos más eficientes, más justos y más injustos que ningún otro animalito. Y el problema ‘hombre’ no es un problema porque no existen los hombres-concepto, sólo los hombres individuales, y tomados en conjunto no hemos cambiado en nada. Somos trogloditas, hombres de las cavernas, devoradores de carroña. Y aunque orgullosos de nuestros títulos, oficiales o científicos, es decir, bachiller o lord inglés, homo faber, ridens o sapiens, seguimos sin ser nada concreto. Y toda nuestra vanagloria, nuestra estética, nuestros valores morales son, objetivamente, lo que nos dé la gana que sea.
‘Persona’ parece que viene del griego ‘prosopon’, “máscara” del ‘hypocrites’, hipócrita, actor del teatro. El actor que somos cada uno interpretando cada día el papel que nos autoasignamos. Sin valor para levantar el velo que oculta la verdad.
Por detrás parece haber una fuerza que por medio del caos construye un orden, que produce a los seres y los destruye, ciega y caprichosamente. Y nosotros somos uno de esos seres, con la “suerte” de poder ver el derrumbamiento de los mundos que esa misma fuerza permite o no permite existir o subsistir. Testigos de nuestra respiración desde nuestras cárceles de placer y dolor, desde el amanecer de nuestros días hasta el morir más inconcluso. Testigos de todo y nada.

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Libres, como el sol cuando amanece

enero 10, 2012 Deja un comentario

“Querer o no querer decidir en función de las circunstancias que nos han tocado es la libertad. Y en esto creo que estamos obligados a ser libres. Tirar o no tirar el dado. No caer en el esencialismo de si el hombre es una mera máquina, un animal o una marioneta. Nadie sabe todavía qué es el hombre. Me parece extraño eso de ‘naturaleza humana’ porque estoy de acuerdo en aquello de que el hombre no tiene naturaleza sino historia. Esto no quiere decir que no tiren más dos tetas que dos carretas (que nuestros genes tienen mucho peso, y llevados a “condiciones de elevada presión y temperatura” son los que deciden), pero es evidente que tenemos el poder de elegir. Que alguien considere que debe o no elegir es cuestión aparte, pero tú decides si violas a tu vecina o no. Esto conduce a una segunda cuestión, la de hacerse cada uno, a sí mismo, responsable de sus actos. Obviamente actuarías de mala fe si dijeras que violaste a tu vecina porque según la teoría de la evolución como animales que somos queremos dejar descendencia. O que no la violaste en último término porque según la teoría de la evolución reprimiste ese impulso pensando en el bien de la sociedad. El problema es que la afirmación del destino es irrefutable, mi destino me obligó a escribirte y no pude evitarlo, vaya.
Estoy de acuerdo, obviamente, en que los electrones se comportan siempre como se tienen que comportar (al menos antes del advenimiento de la física cuántica) y que el agua destilada hierve -siempre- a 100º C y por eso utilicé el término ‘acotamos’, porque las ciencias trabajan por aproximación a los fenómenos que tratan de definir, explicar y predecir; y por eso se dice que la física cuántica es más completa que la física de Newton, y el descubrimiento de la teoría de la relatividad de Einstein permitió explicar fenómenos que antes eran misteriosos. De igual manera, me referí al orden oculto del movimiento de los cuerpos celestes porque los antiguos, al observar los cielos, determinaron que el movimiento de los planetas debía guardar un orden (kósmos = orden), pero no quedó demostrado hasta que pasaron cientos de años de observación astronómica, a eso me refería con el “orden oculto”.
Como la filosofía es poesía, la analogía entre el universo y el hombre es, también, de orden poético. En mi opinión el hombre no tiene esencia, y que su esencia sea acaso el ADN es algo que está por demostrar. Como el hombre no tiene esencia (opino), tampoco tiene un orden oculto dentro de sí. El hombre vive constantemente proyectado hacia adelante, pre-ocupado por sus circunstancias y su futuro, y cada cual tiene en sus manos, a la greña de las circunstancias, su proyecto de vida.
A lo que me refiero con ser HOMBRES, en el pleno sentido de la palabra, y no ratas, es a ese proyecto: a elegir, a dialogar, y, si se quiere, a filosofar. No sé dónde leí que el hombre está un milímetro por encima del chimpancé, cuando no un centímetro por debajo del cerdo. El hombre que busca Diógenes con un farol encendido a pleno día es el que se debate consigo mismo por tratar de ser mejor a cada día. No tenemos libertad suficiente para ser perfectos, pero tenemos perfecta libertad para intentarlo, y lo mejor que podemos hacer, en tanto que hombres, es morir en el intento”.

Tenemos abierto un intercambio de ideas en el Blog de Alberto “Tres monos”; la entrada de Alberto se titula “La ética y el gusto”.

Tendencias Innatas del hombre

marzo 25, 2011 2 comentarios

-Podemos caracterizar parcialmente a la historia de la humanidad por una serie de acontecimientos recurrentes, que tienen lugar en determinadas situaciones y que ponen de manifiesto nuestra más íntima naturaleza en conexión con nuestra parte más “puramente artificial”: nuestro arte, nuestra vida en sociedad… actos que sin duda deben tener sus ecos en estructuras ocultas en nuestros cerebros o insertas en lo más profundo de nuestro código genético.
De momento se me ocurren tres:

1.- En todo desarrollo de una sociedad “avanzada”, esto es, industrial, su transformación ha traído aparejado un fenómeno curioso: el retroceso de la religión en las vidas de sus habitantes, al tiempo que avanzan las posesiones, placeres, refinamientos… aumentando el nivel de vida de sus ciudadanos, desaparecen gradualmente las creencias en la/s divinidad/es. Se suele asociar este fenómeno a la educación científica, positivista, objetiva, etc. Pero, y de aquí el fenómeno asociado que quiero señalar, según desaparecen los dioses del mundo de los hombres, aparecen miles y miles de fantasmas.

2.- Relacionado con el punto anterior está una frase que ví por primera vez en Expediente X, una serie norteamericana en que dos agentes del FBI investigan casos paranormales. Pues bien, el agente Mulder, más propenso a creer en tales fenómenos que su compañera Scully tiene en su despacho un póster en que aparece un ovni y una frase que reza: I WANT TO BELIEVE. “Quiero creer”. El reconocimiento de ese deseo libera de un peligro de base en que está inmersa la humanidad, todos queremos creer en algo que nos afloje la angustia que sentimos ante la posibilidad del absurdo: que nuestra vida no tenga un fin al que tender, que no hay recompensa para los buenos actos ni castigo contra los malos, que no hay nada tras la muerte, y mientras tanto la vida continúa pareciéndose demasiado a la escalera de un gallinero: corta, estrecha… y llena de mierda. De este modo, cualquier creencia que garantice que nuestra vida no está limitada a esas “cuatro paredes” que estamos tan acostumbrados a ver, será acogida, aunque tal vez de manera inconsciente, y comenzará a fabricar estructuras en nuestro cerebro que le dan un sabor dulce a nuestra existencia, pero que en última instancia, no es más que eso: un edulcorante vacío, carente de sentido y justificación.

3.- Del mismo modo, existe una tendencia terriblemente peligrosa y dañina, que puede contemplarse a lo largo de la historia de la humanidad tanto por sus procederes como por sus consecuencias. Dicha tendencia podría muy bien llamarse: “tendencia al absoluto”; toda la tradición filosófica occidental nos viene refiriendo que lo único valioso en esta vida es lo eterno, lo definitivo, lo cerrado, delimitado y completo. Parménides hablaba ya en el IV a.C. de la “Esfera bien redonda” para referirse al Cósmos. Las  matemáticas, nada más ser inventadas/descubiertas, pasarían a considerarse sagradas: “El úniverso está hecho de números”. Pues bien, este fenómeno aparentemente inofensivo por lo que se refiere a la tarea científica tiene su contrapartida (o parte ‘contraproducente’ y terrible) en las religiones y cosmologías de todos los tiempos. Los indígenas de cualquier tribu ‘ágrafa’ se consideran a sí mismos, única y exclusivamente entre sí, como los ‘verdaderos hombres’. Y los de la tribu de al lado, aún prácticamente iguales en todo son considerados como ‘apestosos’, ‘chinches’, ‘basura’. Entre dos tribus que fabrican flechas con puntas envenenadas y caminan con taparrabos este fenómeno quizás pasa desapercibido. Pero, ¿ocurre lo mismo entre las grandes élites? ¿Podemos recordar la guerra fría, el exterminio nazi, las masacres comunistas, la inquisición, las guerras de sucesión, y, en fin, todo conflicto bélico en que intervengan ideologías, creencias, sistemas económicos? en tres palabras: sistemas de ideas.

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Anestesia

noviembre 2, 2010 1 Comentario

(del gr. ἀναισθησία, “insensibilidad”)

Es un término griego, todos lo son. Si estamos de acuerdo con Sch… en que la vida es un vaivén continuo entre el dolor y el aburrimiento, podemos afirmar entonces que todo lo que calma el dolor (comer, dormir, follar, ver una película, quedar con los amigos…) es una anestesia temporal para un determinado mal. Ese mal determinado es definible como una carencia determinada. Y la carencia es el principio del movimiento en los (S.) vivos (Aristóteles dixit).

Después de siglos -más bien pocos- de ideas acerca de la vida mental del hombre (teorías materialistas, dualistas, espiritualistas, físico-cuánticas, volitivas…), pecando de ser un hijo de mi tiempo diré que me convence sobremanera la humilde teoría que expone Richard Dawkins en “el gen egoísta”: Somos máquinas programadas para sobrevivir y transmitir nuestros genes. Como todo bichito. Y me duele en el alma pero todo parece bastante coherente visto así. La biología nos devuelve a más de seis mil millones de ejemplares al reino animal, filum cordados, clase mamíferos, orden primates, familia homínidos. “Humilde teoría” precisa-mente POR ESO. Y eso explica muchas cosas pero no aporta ningún consuelo (si acaso el consuelo de que podemos hablar de ello). Pero que explique muchas cosas no quiere decir que la teoría sea definitiva. Tal vez nada sea verdad. Hace poco empecé a leer el Hagakure, de Yamamoto Tsunetomo. El código de honor del samurai reposa sobre una idea fundamental: estar dispuesto a morir en cualquier momento aunque dicha muerte resulte inútil. ¿No resulta terriblemente hermoso?

Los soldados se inyectan morfina, Sherlock Holmes consume ingentes cantidades de tabaco… los niños quieren aspitos, sugus, patatas fritas, los adolescentes alcohol, fútbol, pornografía, internet…

hay un rumor que dicen que es el eco del Big Bang… creo que el Universo está dolorido y para anestesiarse nos va aniquilando.

Buenas noches solitarios Homo Sapiens.

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Me asalta la tristeza

octubre 3, 2010 4 comentarios

Mi imago mundi, lamentablemente, sigue en construcción; aunque por norma general los argumentos de los que uno se sirve más o menos conducen hacia donde uno quiere…

Y ocurre que cada vez estoy más convencido de que El Mundo, entendido de una manera muy concreta, es puro fenómeno (–>aparición, presencia, parousía). Este es un tema recurrente a lo largo de toda la filosofía occidental y oriental. Platón afirma que lo que vemos es una imitación/participación de otro mundo verdaderamente real. Los filósofos modernos recuerdan lo difícil que es a veces discernir la realidad de los sueños. Schopenhauer se muestra convencido, con los Vedas, de que vemos el mundo a través del “velo de Maya” y por tanto, confusamente. Hilary Putnam plantea qué ocurriría si fuéramos cerebros en una cubeta conectados a un superordenador que nos suministra una ‘realidad’… pues la realidad… dicen los neurólogos, son sólo impulsos eléctricos que nuestro cerebro recibe e interpreta.

La física de hoy, dicen, se adentra en los caminos de lo absurdo; nacerá una nueva era de superordenadores y de nanotecnología acojonante. Medio mundo se seguirá muriendo de hambre. Las pocas culturas indígenas que quedan desaparecerán. Se derretirán los polos y los pocos glaciares que aún quedan, seguirán extinguiéndose especies de seres vivos que ni siquiera conocemos. La deforestación avanzará y se secará el planeta. A pesar de los ríos de tinta y pintura, las toneladas de mármol, acero y hasta flexiglás, los kilómetros de celuloide… todo el arte y la ciencia, mostrándonos nuestra grandeza: un Guernica por allí, una Gioconda por allá, máquinas que vuelan, vacunas que salvan vidas, cohetes que viajan a otros planetas… a pesar de todo eso nacemos y morimos a la más mínima, sin acuse de recibo, justa o injustamente (da igual). Y cuando acabemos con todo y lleguemos a ese punto que decían los indios, en que nos demos cuenta de que el dinero no se come… entonces todo seguirá dando igual y nos extinguiremos y seremos como una plaga de insectos que acaba de ser fumigada y si es verdad que el universo es tal como creemos, entonces el universo seguirá lleno de cuerpos errantes y alumbrado de estrellas hasta la eternidad. Y nuestras egoístas y miserables vidas ni son ni habrán sido siquiera la nota de un piano en medio del vacío. Y toda nuestra grandeza se irá a la tumba o se la llevarán el viento, el agua y la tectónica de placas.

Hoy siento, como Machado, “en el fondo del corazón, tristeza. Tristeza que es amor”. Debe ser el inicio del otoño, algo febril, en mi caso. Debe ser que he visto a mi ex con otro aunque estoy convencido de que no me importa demasiado. Debe ser que necesito tiempo y no lo tengo y si lo tuviera lo echaría a perder. “Mi corazón es reino del espanto”, me siento solo en el mundo como otras tantas veces y con una carencia infinita de ternura como muchos otros. Y la vida continúa siendo una lucha y me aburro horriblemente, qué se le va a hacer.

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La indiferencia

agosto 29, 2010 4 comentarios

Agost – abuztua – agosto / 08

Dissabte – larunbata – sábado / 28

- Entonces, ¿también tú has aprendido que lo más terrible es la indiferencia?… Ya sabes, a cualquiera se le desea que le vaya bien, sin ornamentos como el cambio del tono en la voz, o el brillo en los ojos.

La indiferencia es igual al cero en aritmética, esa Nada que en sociedad se colorea toscamente con un “¿qué tal?” y se enmarca con una prisa fingida que no deja apenas tiempo para emitir – escuchar una respuesta.

En fin, ¿qué te voy a contar que tú no sepas?

Como se puede observar en el cuadro de Van Gogh “En el umbral de la eternidad” (o sin florituras: “a punto de morir”), un viejo se tapa la cara con las manos en una pose encorvada. No denota reflexión; sólo sufrimiento; el dolor de la espera terrible de algo desconocido que se acerca infalible. Terrible por la indiferencia de los que, estando, no están; siendo, no son.

Esos viejos, de miradas vidriosas, ansiosos de hablar y ser escuchados; porque sus palabras tienen -a veces- el peso de toda una vida y para la mayoría, escaso atractivo por su lentitud, impertinencia y tono de súplica. Esa súplica angustiosa: “(en el umbral de la eternidad) maldíceme o bendíceme, pero dime Algo”.

La indiferencia, también “falta de aprecio”, es un arma silenciosa que dispara a quemarropa, que golpea “duro y a la encía”. La Indiferencia y el Silencio sólo están reservados para los poderosos; luego sus matices son el cinismo señorial, la prepotencia elitista, la cobardía también. Para mí, que soy un abanderado de ella y, tal vez, abuso, he de reconocer que en la indiferencia habita también, indudablemente, la crueldad.

(¿Habéis visto “alguien voló sobre el nido del cuco”? no hay un ser más terrible que la doctora Ratchett en toda la historia del cine).

8. Mitos= Estatuas De Barro

agosto 18, 2010 1 Comentario


 

Marilyn Monroe con Faldas a lo loco 

Pues sí, que pasa, qué me importa romper con los moldes y decirte cobardemente en este papel que no tengo ni pizca de miedo en reconocer que no creo en la leyenda de los mitos y la egolatría de la que les envuelve. Que para mi Beckham es un producto comercial, Elvis Presley cantaba muy bien y movía las caderas como nadie pero murió de excesos y el Camarón era un tipo común con voz de ángel que le pudo la droga. ¿Qué ocurre? quizá que el agua al igual que la edad deshace estatuas de barro y la televisión ensalza el poder de la ignorancia con tanta MTV y chica diez. El ser humano es un esclavo pecador que se asusta como el avestruz; la muerte nos aterroriza y casualmente casi todos los mitos están muertos (no pueden hablar, confundirse, deshacer su historia volver al camino pisado), desgraciadamente los que quedan viven la mayoría de las veces en otra realidad por culpa de nuestra cultura al dar más reconocimiento a un compositor, actor, escritor famoso y sale en televisión (aunque no le hayamos escuchado, analizado o leído) que un médico que salva todos los días vidas o un padre de familia que es capaz de doblar turnos en el trabajo para poder pagar la letra de la casa y el escritorio de los niños.


El Padrino

 

No me creo que Marilyn Monroe dé para escribir tantos libros y que fuera la mujer con más atractivo del mundo. Tampoco me creo que Jesucristo resucitó para salvarnos y  Picasso sintiese pasión por las mujeres que pintaba,  Marlon Brando al actuar en El Padrino creyese que todos los mafiosos del mundo le iban a querer imitar  o que al mismo James Dean le diese por pensar que con sólo tres películas iba a pasar a la historia  Quizá que aportaron un granito de arena en el vacío de la humanidad y a nuestros sueños les dieron alas para volar, porque sus actos son nuestros actos metafóricamente. Sin nosotros ellos no serían nada y las enciclopedias quedarían sin nombres y sin lectores.

 

 


Cristina mete mano a James Dean

Lo que ocurre con los mitos es que uno poco a poco los va tomando como algo suyo, como parte de su propia vida. Naturalmente que no son humanos en nuestros pensamientos, lo que me ofusca es la artificialidad y la rebeldía aburguesada que los envuelve una vez que se convierten en un buen producto comercial. 

Las estatuas no me eclipsaron nunca, tampoco a quién estas representan con sus excrementos de pájaros aunque sí sus artistas y sus sombras que a veces les hace grandiosos y otras dichosos. Yo alma imperfecta me quedo en un mar de Cádiz con mi jarra  fría de cerveza con limón y mi chica a mi lado, llamando a mi padre por teléfono, todavía escucho el sonido de las olas. ¡Que me importa a mi ser famoso!.

 

Este texto fue originalmente publicado en el libro DUDAS (2006)  

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DERRIBA ESOS MUROS

junio 22, 2010 3 comentarios

CAMINO AL CIELO I

- 

Nadie hoy día  ve un muro como una cárcel, nadie ve las leyes como una coacción a la libertad, nadie ve el campo como un paisaje onírico lleno de estímulos para pasear, nadie contempla una mariposa acariciando sus manos, una espiga tambaleándose en su pelo, una mota de polvo transportándose en sus botas, el ruiseñor bailando en el aire, la mosca zumbando con otra mosca, el mundo bailando a través del sol, el universo deletreando las estrellas, tu descifrando los placeres incomp(a)rables.

-

El mundo es una cárcel sin imaginación, superficies de cal y cemento, superficies de enjambres hechas para esclavos, estimulados por la paz y el dinero eterno, laberinto impreciso de deseos que se convierten en frustraciones. Yo veo una luz en una bombilla, yo veo sombras en los días de invierno. A veces creo que la realidad está fuera de cualquier ventana, detrás de esos muros tan altos se guarda la magia, el espíritu valiente y salvaje del hombre, el universo natural como tesoro estelar, pero la guerra a lo mediocre ya se lo he declarado.

-

Un hombre se ha sentado a jugar al ajedrez, se comió la reina, otro hombre lee acurrucado en la taza del váter una revista insulsa llena de fotos de gente riéndose de nada, pero recordar mis lectores, mis enemigos sin rostro y los poetas que os sentís libres de los muros y las cárceles, los muros están creciendo a pasos de gigantes. Las cárceles también están en la mente y los muros son paredes inertes que nos resguardan del frío del invierno pero también de las flores y del olor de la brisa húmeda, derriba tus muros de un solo soplo, derriba tus miedos de un grito salvaje, para escalar entre las montañas invisibles que son nada comparado con tus posibilidades. Hay algo que se pueda comparar con la brisa que viene del mar, con un atardecer en la cima de la montaña, con el viento golpeándote la cara mientras corres por el centro de la carretera gritando libertad

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Rebeldía

mayo 14, 2010 5 comentarios

Soy rebelde; la vida me ha hecho así: soy rebelde sin querer.

Porque me suena a rayos eso de ser de izquierdas, hablo de Nietzsche entre los profanos y de Dios entre los adoradores del “Dios ha muerto”. Me encanta llevarles la contraria a los marxistas.

Siempre fui de leer cuando no tenía tiempo, de estudiar lo que no debía, de madrugar cuando no hacía falta, de dormir más de la cuenta.

Y mientras mis compis fumaban porros, tocaban la guitarra y soñaban con otro mundo, lloraba de la risa leyendo El Buscón en la cafetería.

De exámenes finales en la nocturna biblioteca de Derecho, reflexionaba sobre Dios y el sentido de la vida.

Ahora sueño con declamar a Shakespeare de memoria, con perder la cabeza por amor [poesía... eres tú]. Sólo parlo catalán cuando estoy de buen humor; le sonrío con toda mi alma al que se lo merece.

Echo pestes de este mundo de mierda, mientras mi espíritu se inclina con vehemencia ante espectáculo semejante.

Abrazo el existencialismo y digo “no tengo esencia”, “soy libertad”, pues, aunque misántropo… soy humanista, soy rebelde, sóc així.

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Saps aquel que diu…?

abril 11, 2010 5 comentarios

La vida es una tragedia en primer plano y una comedia contemplada en panorámica“.
Charlie Chaplin
La imaginación consuela a los hombres de lo que no pueden ser; el humor les consuela de lo que son“.
Winston Churchill

 El buen humor, la alegría (eudaimonia), parecen algo así como un estado de gracia, ¿verdad? Este es uno de los temas que se me han ido acercando como por casualidad (algunos de mis filósofos más estimados eran, al parecer, de lunáticos rientes a escandalosos bufones), y a día de hoy me atrevería a afirmar que ninguno merece un tratamiento más serio.
Hay quien dijo que no merece la pena vivir un solo día sin reír, y algún otro dijo que, a menudo, los que son alegres lo son por mor de una férrea disciplina.
¿Qué es el humor? ¿Para qué sirve? ¿A qué niveles (biológico, social, histórico…)? ¿Qué nos hace gracia / qué nos hace reír? …
En la mayor parte de los fenómenos asociados al humor se da algo así como una quiebra, una ruptura entre lo que nuestro entendimiento espera y lo que recibe. Deviene pues en una tensión entre dos puntos, y la risa es la vibración que recorre ambos extremos. Las variaciones son infinitas y desconcertantes: Ambigüedades del lenguaje, malentendidos, situaciones sociales en las que fallan las “reglas del juego”, imágenes ingeniosas, inversiones, hipérboles, comparaciones, situaciones grotescas, apelación a la mezquindad humana, retruécanos, burlas macabras, estereotipos…
Recuerdo que en cierta ocasión me vi desprovisto del libro de biología y tenía que estudiar para un examen, así que se lo pedí a mi amigo Edu. En una de las páginas había dos esqueletos a los cuales les había dibujado unas bermudas de lunares y otros accesorios como un garfio y un parche. De uno de ellos cuya mano huesuda se mantenía alzada salía un bocadillo que exclamaba: “¿qué pasa colega!?”.
En un vídeo que vi recientemente se explicaba que acontecimientos tales como la hilaridad, la sonrisa o la carcajada son mecanismos de compensación que el cerebro efectúa respecto al momento tensional que mencioné más arriba. Y no están relacionados EXclusivamente con la comprensión, pues, ¿por qué resultan graciosos ciertos sonidos como el de una flauta de émbolo? Al parecer los simios, cuando consiguen escapar de algún depredador, subiendo a un árbol por ej., emiten sonidos muy similares a la risa, así como al mostrarse satisfechos con sus compañeros o al encontrar comida.
Sin más, para todo el que quiera unas raciones de ingenio y de humor, recomiendo a F. de Quevedo, cuya introducción a su Buscón Don Pablos no me resisto a transcribir parcialmente: “Qve desseoso te considero Lector, o oydor (que los ciegos no pueden leer) de registrar lo gracioso de do[n] Pablos Principe de la vida Buscona. Aqui hallaras en todo genero de Picardia (de que pie[n]so que los mas gustan) sutilezas, engaños, inuenciones, y modos, nacidos del ocio para viuir a la droga (1), y no poco fruto podras sacar del si tienes atencion al escarmiento; (…) Su Autor, ya le sabes, el precio del libro no le ignoras pues ya le tienes en tu casa, sino es que en la del Librero le hojeas, cosa pesada para el, y que se auia de quitar con mucho rigor, que ay gorrones de libros, como de almuerços; y hombre que saca cuento leyendo a pedaços y en diuersas vezes, y luego le zurze; y es gran lastima que tal se haga, porque este mormura sin costarle dineros, poltroneria vastarda, y miseria no hallada del Cauallero de la Tenaza. Dios te guarde de mal libro, de Alguaziles, y de muger rubia, pedigueña, y cariredonda“.

(1) Droga: Embustes, mentiras.

Categorías:Filosofía, Humor
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