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No derrumbes mis paredes
mientras descubro como se hacen llamas a mi alrededor,
no te mientas cuando buscas la salvación
mis desgastados huesos acabarán pudriéndose en un cajón
mis mejores versos serán sombras de fantasmas bailando más allá de Orión
mi alma de niño está en combustión
mis pies aún sueñan con andar por la Roma de Cicerón
viajaré por la India, Nepal y quien sabe si encontraré Mi Paraíso interior
sin salir de mi habitación.
[…]
Te ruego que cuando muera no me digas perdón
sino hemos hecho las paces ni el amor
no llores y abraces a unas lágrimas negras de dolor.
No hagas polvo tu interior
mientras sueñas con ser tu mejor versión,
es tan fugaz la emoción
Tan infantil creer en Dios
que la vida merece la pena vivir sin condición,

mi alma se transformará en un león

Indice de poesías del Dudas.

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Diez motivos para seguir luchando

Post grouchoo — 11-10-2008 GTM 1 @ 21:27

  1. Miedo a tener miedo de saber que hay detrás de la Sra.Muerte.

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Mi abuela Felipa  en la tumba de mi abuelo Luis en Almadén en el año 2002. Mi abuelo murió en la mina de Almadén el 29 de Octubre de 1965, se cayó como desde un 7º piso, nunca se esclareció la muerte, pero todo apunta a un asesinato.

  1. No poder seguir cantando con The Beatles mientras conduzco por carreteras secundarias a las 7:00 horas de la mañana.Sin título-2

Mi coche Volwagen Golf caja 3 Turbo Diesel hasta hace un mes, lo vendí a través de Internet con el motor destruído por 800 €. Todavía me sigue llamado gente al móvil por si no lo he vendido. El día que se lo llevó la grúa como vemos llovía, me dieron ganas de llorar porque el coche era precioso, pero me dejó tirado en mitad de la A-2, en la A-25 de Portugal, etc. Parece ser que tenía un defecto de fabricación en el cigüeñal. Como veis le hice fotos cuando lo sacaban de mi barrio, bueno realmente siempre le hacía fotos porque bonito era.

  1. No devolver esos besos que me debes, que son los que más duelen.

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Esta es Cristina (troti) y yo (Grouchoo), esta foto la tiré un sábado en el Metro de Madrid en el año 2005, mientras íbamos a Tribunal al bar la Viga (de d. Alejandro). Siempre intentó llevar la cámara a cuestas, la mochila es parte de mi espalda. La cazadora que llevo mi madre la odia, todavía no consigue que la tire, es mi preferida.

  1. Viajar dónde mis pies lleguen, que mi cuerpo se confunda con el paisaje.

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Marruecos, ufffff, demasiado explosivo recordar el mejor verano de mi vida, aquí estoy con mi hermano (no de sangre) Mariano Draghi. Nos vestimos con las chilabas y nos pusimos babuchas para ser unos más (jejejej bueno para sentirnos más integrados). La gente nos saludaba por la calles, dormimos en tejados, en suelos de estaciones de tren, en trenes,… Los marroquíes se portaron muy bien con nosotros Mohamed y Alá. Nos autodenominamos así después del entusiasmo que despertamos entre la mayoría de los marroquíes. Eso sí por la calle a veces resultaba pesado moverse, todos querían decirnos algo, ser nuestro amigos y algunos pedían por no hacer nada.

  1. Llegar a sentir que toco mis pequeños sueños.Sin título-5

Esta foto la hice a finales de la década de los 90, algunas tardes me iba sólo con mi bicicleta por las obras del Ensanche (zona residencial encima de mi barrio Parque Los Nogales, Alcalá de Henares) y pedaleaba con los brazos al aire por las carreteras desiertas (todavía no estaban acabadas y faltaban semáforos, señalización, parte de la carretera). Ahora paso por aquí todos los días para ir a trabajar o ir a Madrid, siempre me acuerdo de los viejos tiempos cuando era todo un descampado de piedras y hierbajos. Ahora, hay casi siempre caravana en las horas puntas de los días laborables, cientos de coches aparcados en todas las calles y algunos en doble fila con las cuatro luces puestas. Los edificios son gigantescas colmenas donde los nuevos alcalaínos han pagado una fortuna. La época de la foto era la España de la construcción y la especulación, cientos de grúas en el aire se veían en todos lados, hacían barrios enteros en cosa de meses. 

  1. Seguir viendo a mi sobrino y fascinarnos con pequeño elefantito.

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Mi sobrino Angel Luis, en mi antigua habitación. Le encanta pintar en todos los lados que pilla, es un artista, va para Picasso. Cuando entra por la puerta me pide un lápiz, cuando se cansa juega con elefantito hasta que se aburre y pinta otra vez en la pared,  el pantalón o lo que pilla. Estaba sin camiseta porque se la mojó con el agua de las plantas jugando con mi padre.

  1. Esas cervecitas de verano en la calle con los amig@s, que curan la sed y el calor.

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Este día era verano del 2006 y me fui con mi amigo Javier Cañones por Madrid a tirar fotos, se acababa de comprar una buena cámara (creo que una Nikon D50, yo soy de Canon)y quería probarla. Me gustó la perspectiva del camarero con la bandeja, la chica con la maleta sacándose dinero del bolsillo, , detrás la puerta de San Vicente, etc. Me recordó a las famosas fotos de París de los indomables Henri Cartier Bresson y Robert Doisneau (dos fotografos que forman la base de mi tripode fotográfico). Madrid en verano me encanta, no hay casi gente, puedes hacer lo que quieras sin agovios.

  1. Pensar que dejaría cobardemente un vacío a mis seres queridos.

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Arriba en  la foto, mi familia por parte de padre un 25 de diciembre a finales de los 90 en casa de mi tia Mari Paz. Abajo, yo a la derecha del todo con la familia por parte de madre en un restaurante de Coslada.

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  1. Ver como nunca nace ese hijo que será reflejó de la sombra que pise.Sin título-10

Esta foto la hice en el Parque San Isidro (Alcalá de Henares) mientras esperaba a Daniel Carrillo en Octubre del 2007. Después le hice estas fotos, que publique en el Dudas, en la Serie Retratos.La sombras es un tema que siempre me ha impulsado a pensar quién soy.

  1. Mojarse cuando llueve en la playa, mientras me confundo en la niebla.

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En esta foto salgo es en la playa de Estoril en 1999, este viaje los hicimos en Semana Santa con elCitroen Saxo de Alvarito, yo, el dueño del coche y J. Cañones. La forma de conducir de Alvaro fue bastante despistada y temeraria, no hizo ni una indicación bien, ni cumplió una normativa de tráfico, creo que no dejó un semáforo sin saltarselo. La foto esta me la hicieron al atardecer. Al día siguiente Alvaro y yo nos bañamos en Cascais, Alvaro en pelotas y yo en gayumbos. Detrás nuestro había uno que estaba con la novía tumbado dándose caricias y de repente salió corriendo y se quitó el bañador mientras corría y se metió en el agua congelada en pelotas, nos quedamos flipaos de ese valiente y después fuimos nosotros haber que se creía

Categorías:Uncategorized

Iván Ferreiro

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Querido Iván,

tan sólo quería cocinarte una breve y al grano ración de agradecimiento por haber hecho un puñado de canciones perfectas, inmejorables, inapelables, sencillas, complejas y rotundas como tú.

Tan sólo saber que esas canciones están por ahí, y que uno puede recurrir a ellas en tiempos de zozobra, tan sólo eso es un motivo para volver a confiar en un mundo en el que todavía se puede hacer algo, en el que alguien fabricó belleza donde antes no había más que silencio.

Gracias Iván, por tus canciones para el tiempo y la distancia, por mantener en buena forma tu voz, por tus espasmos y por esa manera de agarrar el micrófono. Por demostrar que la presencia en el escenario no siempre es cuestión de tamaño. Por buscar la verdad a través de la ficción. Por adecuar el verso y la armonía, el fondo y la forma como queremos pensar que lo haría un juglar celta y legendario.

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Publicado originalmente como columna radiofónica en el programa Cualquier Día de RUAH – Radio Universitaria de Alcalá de Henares ruah.es.

Salto de la rana

Desayuné  con el Cordobés

mientras hacíamos el salto de rana

y reíamos a carcajadas.

Me perdí una noche en Guadalajara con el coche inundado,

mientras sacaba medio cuerpo por la ventana

y decidíamos irnos a Cádiz.

Gané mi juventud con un gol en los bancos de mi barrio

recuerdo que me desnudaba en mitad del polvo

y gritaba mi madre desde la terraza

mientras marcaba desde el árbol cortado

y acabábamos abrazados.

Nunca sabré lo bueno que pude llegar ser

mis mejores recuerdos son subidos al muro de Forjas al atardecer:

asalté los bar(n)cos llenos de esclavos

mientras comía un helado

y paseaba lleno de heridas en el costado.

Todo esto,

mientras bajaba desde las montañas del Sur de tu cintura

mientras sudaba(mos) bajo la luna

mientras estudiaba el abismo de la locura

donde se llena de tinta un corazón llamado literatura.

“descubrí que mi amor no tenía cura”.

Fotografié los esqueletos más vivos del metro de Vallecas

salí con mi cámara  a recorrer los prados hechos cementerios

fotografié el entierro de mis abuelos

expuse mis emociones en salas vacías de gloria.

Y es que,

en mi otra vida fui minero en Almadén

fui hortelano con boina y un Ducados.

fui un animal que leía a Whitman en los prados

fue Robert Cappa enamorado en la Guerra Civil Española

fui un fugitivo en Siberia que le gustaban los dados.

Renací del fuego detrás de las cortinas

donde los muertos no mueren con dinamita

a veces, se levantan de mis ruinas

para morir

para vivir

para buscarme un porvenir,

vengo enseñando la mentira de la economía

mientras unos ganan otros ven dudas

mientras unos sueñan otros tienen pesadillas

donde unos viven en las alturas

otros malviven en las tuberías.

Floté por el universo,

mientras me transportaban aquellos vientos

me tranquilizó escribir estos dañados versos

mientras pensaba como enamorarte

encontré un planeta para aMarte.

Indice de poesías del Dudas.

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Mi abuela Isidora y mi abuelo Pepe y mi tía Mari en su comunión

 

Categorías:DUDAS, Grouchoo, Poesía

Creencias

Creo que el día tiene veinticuatro horas para todos y que es lo que marca la diferencia, a qué dedica cada uno ese tiempo. Mirando las cosas desde esta perspectiva, el pasado y el futuro no importan tanto, y pierden importancia antagonismos como rico / pobre o agraciado / desgraciado. Y tú ¿qué has hecho hoy? ¿qué vas a hacer mañana?

Creo que la multitarea nos está destruyendo. Que hay que hacer pocas cosas pero hacerlas bien. Que hay que vaciar la mente de ruido y de basura y enfocarse en la tarea presente “con los cinco sentidos”, como dice mi abuelo.

Creo que, a pesar de todo lo feo, en el mundo hay belleza y elegancia y sutileza. Y que hay detalles que salvan un día o una semana.

Creo que es posible configurar el futuro visualizándolo y pensando mu fuerte mu fuerte.

Creo que la sociedad da dos pasos hacia delante y uno para atrás, pero que avanza, que el progreso no es un mito. Que cada vez hay menos hambre, más educación, menos violencia y más civilización. Que la vida es cada vez menos difícil para el ser humano. Aunque para darse cuenta de esto haya que mirar los datos a una escala demasiado amplia y demasiado abstracta, y por ello quizá casi incomprensible.

Creo que lo que Sócrates, Omar Khayam y Antonio Machado sabían era esencialmente lo mismo. Que hay algún tipo de verdad profunda y perdurable, un todo que aúna el ímpetu de la acción un cierto poso melancólico ante el sinsentido de la existencia.

Y creo, también, que la más sensata actitud a tomar mientras arde Babilonia es detenerse a recordar. Y observar la belleza de las llamas. Y pedir otra copa de vino.

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Publicado originalmente como columna radiofónica en el programa Cualquier Día de RUAH – Radio Universitaria de Alcalá de Henares ruah.es.

Notas perdidas por Perú (I)

Machu Picchu, 30 diciembre del 2017

Machu Picchu, 30 diciembre del 2017, Grouchoo

Viajé por Perú los últimos días del 2017 con mi mejor compañera, mi cámara de fotos y el famoso libro La ciudad perdida de los Incas de Hiram Bingham y me encantó. Yo ya tenía una idea preconcebida del país de los incas, chachapoyas, paracas, etc. y era que se parecía al resto de países andinos: la orografía, el idioma, la comida y la historia son similares en toda la Comunidad Andina, sin embargo existen más diferencias de las que pensaba. Lo que fue Tahuantinsuyo ofrece una historia, cultura y épica que recuerdan a las antiguas leyendas griegas más que a las historias contadas por los guionistas de hollywood.

No se por qué pero desde pequeño siempre quise viajar por Latinoamérica en moto y releer los libros viejos subrayados de la asignatura de Historia de la editorial Vicens Vives que estudiaba en el C.P. Dulcinea intercalándose con los Diarios del Che Guevara y los libros del boom latinoamericano. Esta vez, utilicé en forma de diario las notas de mi iphone6 plus para escribir las mejores anécdotas que iban pasando por mi cabeza mientras viajaba en avión, tren y carretera entre Lima, Arequipa y Cusco. Además tuve la osadía de grabar con el audio del móvil las explicaciones de algunos guías de Free Walking Tour que te cobraban sólo la voluntad por enseñarte y explicarte los lugares más típicos de las ciudades que visitaba.

Al llegar de nuevo a Quitó decidí darme unos días de descanso para interiorizar tantas  experiencias y cultura vividas. Al cabo de una semana he conseguido exponer algunas ideas sin ordenar que me vinieron a la mente en aquel periodo de búsqueda interior y fiesta del descubrimiento.

 

  1. La historia de Perú parece complicada y muy diferenciada, se nota que fue un imperio venido a menos, que se rompió en mil pedazos por culpa de la mala cabeza de aquellos conquistadores, reyes y cristianos españoles, contra los incas, sacerdotes, soldados y el pueblo ya que fueron demasiado inocentes y no supieron cuantificar la vileza del invasor. Después de 1821 a la república parece que las cosas tampoco le han ido muy bien, todavía se habla con amargura sobre la época de las guerrillas, inseguridad, corrupción y falta de organización, seguramente estos mismos temas se repiten desde hace siglos en un circulo vicioso que frena el desarrollo y la equidad.
  2. Estos últimos años no han tenido héroes a los que escribir, ni una justificación por las que cerrar las viejas heridas históricas que nunca acaban de cicatrizar. Por ejemplo, en cada Plazas de Armas que visitamos estaban manifestándose en contra del indulto de Fujimori y de la corrupción de los gobiernos. Por esto y por más motivos buscan en la Historia y en los incas y otras civilizaciones precolombinas aquella idealización de algo que quizás nunca existió pero añoran.
  3. La historia que me explicaron en el colegio sobre el descubrimiento de América varía bastante de la realidad que percibí al llegar a Perú (más Perú que Ecuador). Algunos peruanos sienten que se les robó y se les machacó, aunque no tratan mal al europeo y al turista consideran que esté les maltrató impunemente y algunas versiones de la historia se merece volver a ser revisada. Puede ser que por este motivo y por otros, los incaicos sean más nacionalistas que el resto de ciudadanos de países latinoamericanos. La Historia de los pueblos siempre tienen luces y sombras, para este antiguo imperio parece una  especie de maldición la llegada de Pizarro y sus tropas como bien explicaba Carlos Fuentes en El espejo enterrado, pero la historia se puede reescribir pero al fin y al cabo es la que es, sólo se puede cambiar el presente y el futuro para que no se vuelvan a repetir hechos tan crueles.
  4. Los españoles, portugueses e ingleses arrasaron en pueblos de América, sobre todo en las islas del caribe y el sur del continente ya que exterminaron a los autóctonos y oriundos. En Perú por suerte hubo una mezcla muy fuerte de culturas y razas que han logrado convivir apaciblemente aunque todavía se ve una desigualdad brutal entre el rico que suele ser blanco y el pobre que suele ser el indígena o mulato. No hay que olvidar que la mayoría de los libertadores americanos fueron hijos de caciques españoles y europeos educados o inspirados en y por Europa, y muchas veces las rebeliones no fueron por causas tan nobles como se cuentan.
  5. Hay que tener cuidado con las explicaciones  de los guías ya que cada uno te cuenta una historia diferente sobre los hechos y las cosas, en general son ideas muy resumidas, preconcebidas y parecidas pero en particular cada uno da una versión diferente de los hechos, no todo es negro ni todo es blanco. Uno descubre según profundiza y lee a los cronistas, historiadores y otras fuentes bibliográficas que donde había un templo resulta que estaba el palacio del inca o las hijas del sol, donde se lucha por mantener las tradiciones están se utilizan como reclamo turístico y sacar dinero, más que como costumbre para preservar la identidad de un pueblo. Donde se respetaba a la naturaleza se daban niñas como ofrendas a los dioses para que no hubiera más desastres naturales.
  6. En Perú existe mucha inversión y cultura asiática, Fujimori la reforzó con los TLC, por ejemplo están las marcas de autos como Hyundai, Haval, Faw, MG, BAIC, etc. Además, vi el instituto Confuncio y colegios de la comunidad nikkei por el centro de Lima y Arequipa. Muchos peruanos conservan los rasgos físicos de sus ancestros chinos o japoneses, esa mezcla y los carteles de las tiendas escritos en chino o japonés parece a veces que estés en Asia en vez de un lugar profundo de América.
  7. Hay bastantes empresas de inversión española pero no me crucé con muchos europeos viviendo ni viajando por Lima, Arequipa y Cuzco. Quizás sea porque las temporadas de turismo alto son de junio a octubre, quizás porque muchos volvieron a España por Navidad, quizás porque sólo estuve unos días y no me dio tiempo a hacer lazos con la comunidad extranjera. Me hubiera gustado haber entrado a una universidad o asociación española y haberles entrevistado para ver su visión sobe ciertas cosas.
  8. Nunca en mi vida me crucé con una manada de perros tan numerosa como la que vi en las calles de Cuzco, los canes vagaban por las carreteras, caminos y aceras en busca de comida y calor. En Jipijapa, Ecuador había manadas de 5 a 15 perros, en Cusco esta se multiplicaba por dos o por tres llenando las veredas. Parecían lobos callejeros sobreviviendo en una ciudad injusta, algunos de ellos estaban desnutridos, enfermos y heridos, caminaban desorientados con mucosidad en los ojos y llenos de pulgas. Curiosamente le di de comer a dos de ellos y no comieron delante mía pero no creo que esto sea lo común. Los más perdidos o cansados acaban tumbados en cualquier calle céntrica y concurrida mientras pasan rozándoles los vehículos o viandantes con sus cámaras de fotos y sus guías turísticos,  estos podrían estar enfermos e incluso muertos pero sin embargo parecen parte del paisaje turístico de los dioses soles. Latinoamérica debería cuidar de los animales como bien explica en sus objetivos el Buen Vivir y la Economía Popular y Solidaria.

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Libros quemados en 2017 (y II)

«¿Cabe la posibilidad de que no haya vivido como debería haberlo hecho? —Se le pasó de pronto por la cabeza—. Pero ¿cómo es posible? Si he hecho siempre lo que correspondía en cada momento», se dijo, rechazando sin más la única solución al enigma de la vida y de la muerte, como si fuera algo completamente imposible.

La muerte de Iván Ilich – León Tolstói

Un día uno de los bandoleros le preguntó: «¿Qué piensas hacer cuando recobres la libertad?» Y César respondió: «Armaré una flotilla, os perseguiré, os capturaré y os haré ejecutar.» El pirata rió la ocurrencia de buena gana y cambió de tema. A poco César pudo reunir el rescate, y en cuanto recobró su libertad cumplió lo prometido: capturó a sus secuestradores y los hizo crucificar.

Julio Cesar. El Hombre Que Pudo Reinar – Juan Eslava Galán

Es lo que tienen las dictaduras, ofrecen siempre satisfacciones con efecto retardado; los mismos que se esfuerzan en no darse por aludidos o por escaquearse, con el paso del tiempo exaltan su papel protagonista. «¡Yo estaba allí, yo estaba allí, y lo vi con mis propios ojos!». Lo que ni siquiera se acerca aproximadamente a la verdad, porque si estaban allí -cosa harto improbable porque los voluntarios eran escasos- hicieron todos los esfuerzos para no mirar y evitarse el peligroso papel de testigo. Porque los testigos de la historia, en una dictadura, o son víctimas o son verdugos, o disimulan para no poner en evidencia al verdugo.

El cura y los mandarines – Gregorio Morán

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En el Café Tournon de París, siguiendo los pasos de Joseph Roth

En aquel tiempo, antes de la gran guerra, cuando sucedían las cosas que aquí se cuentan, todavía tenía importancia que un hombre viviera o muriera. Cuando alguien desaparecía de la faz de la tierra, no era sustituido inmediatamente por otro, para que se olvidara al muerto, sino que quedaba un vacío donde él antes había estado, y los que habían sido testigos de su muerte callaban en cuanto percibían el hueco que había dejado. Si el fuego había devorado una casa en alguna calle, el lugar del incendio permanecía vacío por mucho tiempo, porque los albañiles trabajaban con lentitud y circunspección, y los vecinos, a los que pasaban casualmente por la calle, recordaban el aspecto y las paredes de la casa desaparecida al ver el solar vacío. ¡Así eran entonces las cosas! Todo cuanto crecía necesitaba mucho tiempo para crecer, y también era necesario mucho tiempo para olvidar todo lo que desaparecía. Pero todo lo que había existido dejaba sus huellas y en aquel tiempo se vivía de los recuerdos de la misma forma que hoy se vive de la capacidad para olvidar rápida y profundamente.

La marcha Radetzky – Joseph Roth

Si pensamos en aquellos de entre nosotros más sobresalientes, los genios que conocemos son aquellos que, llevados por una debilidad de carácter, han luchado por darse a conocer para reafirmarse. Los otros, de haberlos, los autosuficientes, los fuertes de carácter, permanecerán anónimos.

Al principio fue un chiporroteo – Alberto Rodriguez

El rostro magullado y recalentado acusa diversas y sucesivas estupefacciones sufridas a lo largo del día, y algo en él se está desplomando con estrépito de himnos y banderas. Este sujeto, sospechoso de inapetencias y como desriñonado, podría ilustrar no sólo una manera de vivir, sino también la naturaleza social del mundo en que uno vive: mientras el país no sepa qué hacer con su pasado, jamás sabrá qué hacer con su futuro.

Juan Marsé. Mientras llega la felicidad – Josep María Cuenca

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