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Los domingos en Xipixapa

Los domingos en Xipixapa, 25 agosto 2013

Los domingos en Xipixapa, 25 agosto 2013

Los domingos uno se puede encontrar en la puerta de la casa a gente tirada en el piso, durmiendo desde el día anterior, inmóviles, en posición fetal, postrados sus cuerpos a la misma altura que miramos cuando nos atamos los cordones de los zapatos, inconscientes de toda la noche anterior, tan sorprendentes como estatuas de cera, quién diría que hace unas horas eran los reyes de la noche, esos que estaban dispuestos a quemar los pocos dólares que todavía les quedaban en los bolsillos. Cuando se levanten ya les habrá dado el sol en la cara y ya les estarán esperando en casa para comer.

Los domingos en las calles de Jipijapa hay botellas vacías de whiskies, cervezas, coca colas, botellas de plásticos  de la noche anterior.

A pesar de que todas las noches de la semana vienen cargadas de conciertos nocturnos de harcore punk de los gallos, los domingos vienen con aires tranquilos de misas y silencios, hay algo que se escapa y nadie sabe qué es, porque al día siguiente todo volverá a ser igual que siempre: el ruido te hará despertar temprano, y seguirás pensando si habrá tanto ruido en Nueva York o Islamabad, porque en Madrid yo creo que no había tanto ruido, nunca escuché tantos perros ladrando por la noche.

Ya desde la cama irás escuchando como si fueran tambores de guerra que estás en Jipijapa, y entrarás en acción por las buenas o por las malas, primero te levantarás escuchando al vendedor de periódicos o o al cuchillero que te afila los cuchillos o el machete por 0,50 céntimos de dólar o al de la publicidad con el coche rojo de marca LADA que anuncia con un micrófono gigante  al grito pelao  algún producto revolucionario “a un dólar el último crecepelo que también mejora la artritis”. Más tarde, ya en la calle te darás cuenta que escuchas un sólo pitido cargados de miles, parecerán interminables porque vienen por los cientos de coches que se mueven a cámara lenta. Al principio pensaba que me saludaban, hasta que descubrí que pitan por todo, hasta por si quieres montarte y hacer una carrera.

Los domingos uno sale a hacer deporte, a saludar a los vecinos, a reflexionar sobre lo que pasó y no pasó durante la semana, a hacer fotos al increíble costumbrismo latinoamericano transformado por G. Marquez en Surrealismo Mágico, a observar (por qué es así y no es asá las cosas que suceden en Jipijapa), a informarse como está el termómetro.

Mientras uno mira de reojo dentro de la iglesia y la verá llena de creyentes rezando, nunca vi tanta creencia en un mismo lugar.  Y en cualquier calle habrá  un grupo de vecinos sentados jugando al “30” o al “me voy”, y los niños de pie comiendo raspaditos de cualquier sabor. Y uno al final sacará la cámara de fotos para disparar lo increíble, la gente te saludará como el “gringo” mientras te dicen Hello. Y seguirás mirando sorprendido el recorrido de las moscas  alrededor de la carne y los vendedores te ofrecerán por unos pocos dólares, todo lo que tienen colocado sobre una telita por el suelo de forma anarquista.

Al 37, domingos en Xipixapa, 25 agosto 2013

Al 30, domingos en Xipixapa, 25 agosto 2013

Y siguen ahí como el primer día los de jipijapa, ahí están los voluntarios bomberos con sus camiones Mercedes esperando llegar los primeros, en frente de ellos estará el mismo tendero en silla de ruedas con un poncho, ese que nos vende cigarrillos por 30 ctmos y caramelos a 10 ctmos y cuando vayamos a comprar remedios a la farmacia Xana Xana se escuchará la música de la Plaza del Sombrero, pondrán como siempre una versión instrumental de cualquier canción popular.  Y en un lado de la iglesia principal, la calle estará llena de peluqueros sentados esperando a sus clientes mientras observan con atención como pasan las muchachas guapas y alguno silbará con chiste para matar la monotonía. Y al lado del centro comercial Tía los zapateros estarán lustrando zapatos mientras los clientes leen detenidamente el periódico. Y al final si sigues andando mientras sacas fotos al que creías tu el pasado, te acabarás metiendo sin saberlo en un mercadillo caótico que compararás con el mejor de los laberintos, en el venderán zapatos, platos, mochilas, calcetines, objetos baratos importados de China, pero sino tienes cuidado te darás con ellos en la cabeza.

Los domingos uno es un espectador al estilo Ortega y Gasset, y no es raro ver coches llenos de bananos o de pescado, o cabezas de cerdo o de toro sobre pequeños mostradores de madera, y detrás de estos mostradores ciudadanos felices  bebiendo algo en una botellita de agua, uno sospechará si será puro, seguramente tu serás la novedad para ellos y  no les importará que les tomes unas fotografías mientras posan algunos con la camiseta subida al ombligo, y uno le tirará la gorra al otro y todos se reirán a carcajadas mientras sale a recogerla medio entusiasmado.

Y cuando vaya acabando el día y me vaya de vuelta a casa después de comer pollo con arroz y un batido rico de frutillas por un dólar, pensaré que me detraerá la semana que se adentra y  que ya hemos tachado en el calendario una más, y al final me vendrá un pensamiento que será algo así como  “Jipijapa es la ciudad de Ecuador con más alma que conozco”.

Indice de Ecuador por Grouchoo

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Categorías:Ecuador, Grouchoo, Jipijapa, Viajes
  1. Aún no hay comentarios.
  1. agosto 26, 2013 en 5:56 am

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