Archive

Archive for the ‘España’ Category

De la educación (Mejor educados, Gregorio Luri)

Descubrí a Gregorio Luri gracias a una entrevista en EL MUNDO en la que defendía cosas de esas que ya no se dicen en público en este ambiente políticamente correcto, pedagógicamente desorientado, irresponsable e infantilizado.

Como últimamente estoy buscando héroes contra la corriente, tipos con suficiente coraje para decir las verdades del barquero, Gregorio Luri me interesó de inmediato y me puse a seguirle la pista en videos, podcast, twitter y blog.

También me compré su libro Mejor educados, al que me acerqué sin muchos ánimos, pensando que era una especie de guía para padres. Pero al leerlo descubrí un tratado de ética aromatizado con un sutil e inconfundible toque griego, el aroma de la paideia.

Lo he subrayado copiosamente, como hago con los libros que de verdad me gustan, y he decidido compartir algunos extractos en cinco post sucesivos que se llamarán De la educación, De padres e hijos, De los hábitos, De los valores y De la sociedad.

luri

De la educación

España es el país de la OCDE en el que más tiempo invierten los profesores en poner orden. El 16% de nuestros alumnos padecen esta plaga de indisciplina de baja intensidad que les roba el 20% del tiempo de clase. Es decir, al final del curso es como si hubiesen faltado a clase un día cada semana.

Los profesores que crean expectativas altas en sus alumnos, obtienen mejores resultados con ellos, sea cual sea su situación económica.

Sea lo que sea lo que te diga un experto sobre la educación de tus hijos, seguro que hay otro en alguna parte que asegura que lo mejor es lo contrario.

La educación consiste en dejar de ser lo que se es para poder dirigirse hacia las posibilidades más altas de lo que podemos llegar a ser.

El objetivo de la educación es desarrollar la inteligencia de modo que pueda dirigir la acción hacia lo mejor.

Los alumnos que mejores resultados obtienen en la escuela suelen provenir de familias bien organizadas, metódicas, que tiene unas rutinas previsibles, mientras que los niños que viven en hogares caóticos, desordenados y ruidosos suelen tener peores resultados.

En cuestiones de educación, los padres son los aficionados. Y, los maestros, los profesionales, y la sociedad, el examen de reválida.

En Finlandia apenas hay reuniones de padres. Si un profesor tiene un problema con un alumno, con quién se reúne es con el alumno.

El universitario medio español lee y calcula peor que el bachiller medio holandés.

Las universidades que ocupan los primeros puestos del mundo por su calidad hacen trabajar más a sus alumnos. A veces el doble que las universidades mediocres.

“¿Quién eres tú para decirme lo que tengo que hacer?”, le preguntó, retador, un alumno al sociólogo norteamericano Daniel Bell, que era su profesor universitario. “Soy alguien -le respondió éste- que sabe lo que tú no sabes. Tú no sabes lo que no sabes. Si lo supieras, no me necesitarías. Pero tu pregunta pone de manifiesto que me necesitas.” Encuentro en estas palabras una magnífica justificación de la autoridad del maestro.

TESOROS, CARTA DESDE CUENCA, DEDICADA A P. DANIEL CARRILLO

septiembre 29, 2014 2 comentarios
P. Daniel Carrillo y Grouchoo

P. Daniel Carrillo y Grouchoo. 2 de enero del 2009.

.

Empieza un libro de historia marxista que me estoy leyendo estos días “si el calendario cósmico se redujera a un año, la presencia del ser humano en la tierra se cronometraría a partir del último segundo”. Decía Leonardo Da Vinci “quién de verdad sabe que habla, no encuentra razones para levantar la voz”, pero con la frase que me quedaría ahora es con la de ”un amigo de verdad, si es amigo lo de verdad es redundante y no hace falta llamarle amigo”.

Creo que por eso hoy he decidido ponerme a escribir una carta de esas que uno nunca publica, ya sea por timidez o vagancia, pero más allá de todo eso quizá lo que diga ahora sea redundante porque el pasado siempre tiene algo de repetitivo e idílico, pero es que hoy me ha dado por mirar el retrovisor y la verdad que no me creería que llevamos tantos años con Dudas (desde el 2006) y ya seis años fuera de casa (uno y medio en Portugal, otro en Escocia y casi tres en Ecuador). Si tuviera que sacar de la hemeroteca algunos buenos recuerdos seguramente me quedaría con el post Inspirando a Marcos por eso que habla de nuestra amistad “Quizá el momento clave fue una noche de verano en la que nos lo encontramos al lado del puente de mi barrio, acababa de llegar de un viaje que iba a ser sólo a Cádiz y acabó siendo a África, … ”, y si fuera un post sobre fotografía me quedaría Las 55 mejores fotografías de Grouchoo, pero realmente del día que siempre me acuerdo, fue del que fuimos a cenar a Guadalajara a casa de Angelillo, te acuerdas que era invierno y hacía un frío del carajo, se me inundó el coche y después de un rato achicando agua los dos nos pusimos a reír de lo que nos había pasado. Me acuerdo que íbamos rumbo a Alcalá con la luna empañada de vaho por el humedad caliente que había dentro y el frío que hacia fuera, pasabas el trapo mientras me hablabas de bajar a Cádiz, yo te decía que no tenía dinero y tu además tenías que trabajar, te acuerdas que decíamos “na es eterno” y que gran verdad. Era un día de diario e iba la A-2 vacía, pero es que todo lo que íbamos hablando acabada en risas. Creo que me acuerdo tanto de esa noche porque no siempre uno tiene el momento mágico de tener el coche inundado, estar a la 1:30 o 2 de la mañana perdidos por Guadalajara, y la complicidad de una noche genial con un buen amigo.

No sé por qué hoy hablo de esto y aquello, con todas las cosas que te podría contar que me están pasando, quizá sea porque últimamente no hago fotos con mi vieja Canon 400D, ni escribo notas sueltas entre los libros, ni cuento las viejas historias de cuando decía que era “comunista” y saltaba a por banderas desde las alturas. Creo que toda esa magia se paró como se para la vida cuando uno escribe una carta, por cierto la última que recibí a papel fue una postal de Rusia del amigo Abel Moreno, me llegó a Jipijapa con Correos de Ecuador, como anécdota sólo llegó la postal y un céntimo de rublo, lo demás, que eran unas monedas junto con un billete ruso y un pin de esos comunistas de la época desaparecieron, pero que contradicción lo del pin, comunistas y se utilizaban para identificar la clase social.

El sueño más repetitivo que tengo últimamente esta en ese patio de la casa de Vallecas que tenía una vieja parra, para mí era el mejor del mundo y la parra la que mejores uvas daba, y eso que eran agrias, con mucho hueso y arrugadas por el tiempo. Pero es que para mí no era comparable ni con el Patio de los Leones, ni con los famosos patios del centro de Córdoba; ya sabes que la casa la construyó mi abuelo Pepe después de la guerra, la hizo con unos amigos y estuvo en mi vida hasta que me vine a Ecuador, a veces esos sueños se convierten en pesadillas porque hay cosas que todavía no me acostumbro, y es que para mi era era la mejor del mundo, a pesar de estar en Vallecas y en un barrio lleno de gitanitos, y es que en ella guardo los mejores recuerdos de mi infancia y juventud, la herencia de saber que algo todavía no se acaba y el jugar con mi abuela a las cartas, siempre me dejaba ganar.

Por seguir escribiendo algo, te contaré que echo de menos esas tardes de café por el centro de Alcalá de Henares con los amigos de siempre, también los partidos de frontón, el telefonillo sonando, y las comidas de mi madre, porque pienso que no hace mucho todo era más auténtico, ahora las redes sociales y los grupos de WhatsApp no son ni la mitad de profundos que todo eso que cuento. Me acuerdo que durante bastantes mañanas de invierno quedábamos para ir a la biblioteca, “madre mía”, cuantas veces me quedé dormido delante de los apuntes mientras Marcos me imagino que se pondría a hacer alguna tontería, seguro que cualquier cosa que hiciese para él era el mejor chiste del mundo y tú te quedarías pensado que no era muy gracioso. Dónde estarán esas copias de las películas de los Hermanos Marx que me grababa o esos libros que cambiamos con Javier Cañones, para nosotros eran tesoros a punto de ser descubiertos pero lo mejor sin duda era el café de la mañana. A veces me pregunto, ¿dónde estará el humo de los puros que me fumaba mientras yo me imaginaba que la vida era lo que yo quisiera que fuera? … Latinoamérica en motocicleta, un libro de poesías viejo, una empresa de pollos en España, Ariadna esperándome con la mirada encendida, y una foto en el periódico de un Nobel alcalaíno en literatura.

Las veces que me quedé a dormir en casa de mi amigo y compañero de universidad Daniel Sande, que bien se portó conmigo, hay días que me acuerdo de la paciencia que tuvo. Y eso Dani, que han pasado muchas cosas buenas por Ecuador y me junto con nuevos amigos, voy a buenos lugares a comer y no hay día que hablemos de la nueva filosofía, el Intermedio de Wyoming, creo que lo vemos  con la esperanza  que cambie la cosa en España, que la crisis fue un mal sueño de unos días.

Pero es que llevaba tiempo dándole vueltas, sobre qué escribir en el blog, pero siempre pienso que mañana será mejor la inspiración, y es que nunca me decido a escribir y eso que hay historias buenas que contar (la del robo del móvil en el aeropuerto de Loja, o acabar por lanzar  un buen “paper” de Economía Compleja), pero escribir para leer entre líneas no es tan fácil, eso del duende es una gran verdad. Al final siempre acabo por desayunar con el “run-run” de fondo “es mejor ponerse con la tesis”, es esa obsesión por acabarla, esa losa en los hombros por quitarse, y poder volver a España para celebrar, pero al final, como un abrir y cerrar de ojos ya es tarde para ponerse con la tesis y con el post, con la poesía y con la teoría, me tengo que ir corriendo para clase que mis alumnos ya me están esperando.

Seguramente el Café Gijón lo echaré de menos estas Navidades, porque creo que este año será el primero que no vuelva, cosas del exilio. Quizá cuando vuelva a España ya hayas escrito un libro que me salte una lagrimilla y un par de amigos más se hayan casado. Pero que te voy a decir yo en esta carta que tu no sepas, que nos pasamos la vida esperando que pase algo, y lo único que pasa es la vida…

Esto sí que es vida

(POR RICHARD VAUGHAN*)

En mis años de profesor de inglés, el 90% de mis alumnos han sido maestros en el arte de encontrar excusas, no solo para no hacer el esfuerzo que se exige para aprender inglés, sino para no llegar a la cima de su profesión. Cualquier distracción les ha bastado para perder clase, para no estudiar o, en lo profesional, para sentarse al fresquito, con un fino y pescaíto frito, y fingir ser un despreocupado señorito que desprecia el trabajo. Con respecto a mis alumnos, mi conclusión era que no tenían mucho interés en aprender. Me insistían en que no, pero nunca me lo llegaron a demostrar.

¿Y usted en su vida profesional? ¿Le gustaría ver el alcance de su potencial, ver lo que es capaz de conseguir a través del esfuerzo? ¿O prefiere, como tantos, dejar la conducción del tren a otros, desentenderse del ajetreo diario y, con su fino en una mano, su tenedor en la otra y su plato de pescaíto frito en la mesa, alegar que, desde Adán y Eva, es sabido que trabajar es el castigo de Dios y a quien le gusta el castigo de Dios es, por definición, pecador?

Pues ahí tenemos a nuestro amigo, sentado en mi restaurante andaluz favorito de Madrid, Giralda IV, tomando su ración y catando su jerez. Es fácil no solo entender su actitud, sino hasta admirarla. Como diría él, la vida es corta y está llena de problemas. ¿Para qué complicarla más con retos y aspiraciones? Con unas palmadas acompasadas, ejecutadas al son del rasgueo de un buen tocaor, y con el seductor olor y sabor de unos salmonetes, boquerones y cigalas de la costa, ¿quién quiere más?

¿Qué le digo, buen lector? ¿Cómo debo responder a su desafío? ¿Seré yo, al final, con mis miles de horas de esfuerzo, el más tonto de todos? ¿Haría mejor en dejar este artículo sin terminar para entregarme a los placeres de la vida y navegar sobre las apacibles aguas de un mar en calma? ¿Voy, en definitiva, mal encaminado?

Yo, a diferencia de nuestro amigo, conozco ambos lados de la discusión aquí. Conozco el fino, el caviar, los percebes y la gamba de Huelva. Conozco los huevos con morcilla, la barbacoa tejana, el cochinillo de Arévalo y la saltimbocca romana. Conozco el olor del azahar, el sabor de una hermosa mujer, el tacto del satén sobre la piel y el romántico reflejo lineal de la Luna, grande y anaranjada, cuando, apenas asomándose sobre las serenas aguas del mar, inicia su recorrido por el firmamento. Pero también conozco algo que nuestro amigo ignora. Hablo aquí de la emoción de la victoria, de la satisfacción del trabajo bien hecho, del deleite de la sensación de mejora personal, del gusto de ver el fruto de mi labor como un amor correspondido, y sobre todo, de la vigorizante emoción de sentirme dueño y señor de mi entorno y de mi destino, de sentirme capacitado para elegir mis futuros y conseguirlos, de poder, en definitiva, observar cómo logro inclinar la balanza orteguiana del yo y mi circunstancia a mi favor.

Esto, amigos, vale por 10 vidas de olores, sabores, manjares y exquisiteces. Si usted, a través de las actitudes positivas, llega a sentirse capaz de forjar el camino que quiere en la vida, esto le fortalecerá tanto que no solo podrá alcanzar el éxito profesional y la felicidad personal, sino que acabará también por catar esos otros placeres de la vida mucho más que nuestro amigo y aspirante a señorito.

* Publicado en MAGAZINE – EL MUNDO

Divagaciones económicas (I)

enero 29, 2014 4 comentarios

Parafraseando a Bruce Lee “La economía es como el agua”. El agua cae del cielo el dinero se hace desde un Banco Central, hay que dejarla fluir. El dinero se hace paso por el camino más fácil, se acumula a donde ya hay un charco, éste se transforma en charca, hasta convertirse en embalse. Normalmente el agua acaba junto con más agua, por naturaleza los ricos tienden a ser más ricos, los ricos se van con los ricos, los pobres tienen menos contactos por lo cual requieren de más esfuerzo para salir a delante.

En este caso funcionaría la premisa “a más más a menos menos”.

El dinero siempre lo acumulan las mismas empresas (las mismas familias), pongamos que del Banco Central fluye dinero a los bancos privados y estos  riegan parte de efectivo a los empresarios e inversionistas. Los empresarios pagaran a los trabajadores que a su vez comprarán productos de los empresarios, fluyendo el dinero de unos sectores a otros, de unas manos a otras.  Muy pocos ciudadanos serán los que acaben ahorrando ese dinero que pasó por sus manos, muchos empresarios y ricos acabarán con más dinero que antes, en este círculo casi virtuoso y perfecto siempre acaba en las mismas manos.

Lo difícil es parar el agua cuando se rompe la presa (si hay sequía se trae agua de otros lugares, con más dólares), casi nunca se rompen los muros de la presa pero cuando se rompen estos destruyen todo a su paso, a pueblos ricos y a pueblos pobres. Aunque hubo mucha agua, eso no importa, el agua sube de precio, y unos cuantos ricos se hacen más ricos.

Nunca falla el sistema financiero, pero cuando falla nadie sabe como arreglarlo. Puede aguantar años pero siempre tienen razón los pesimistas, existen los ciclos económicos siempre surgirán depresiones. La economía funciona como un todo, si se destruye la economía se rompe todo el motor con el coche incluido.  Es una muerte lenta y agonizante, sino se echa agua a tiempo se puede hasta quemar el coche, depauperación, la avería será parecida a otras pero nunca será igual a una pasada.

¿Dónde va a acabar esa agua acumulada que se ha escapado de la presa a toda velocidad?

Lo que tenemos claro que la presa se rompe porque ocurre una catástrofe natural que ha superado las previsiones del hombre, esto sucede porque no se han realizado bien las revisiones y las economías han fallado de nuevo, hay alguien que tiene la culpa. Siempre vienen las desgracias juntas, esto provocará  un antes y un después en la sociedad, el agua limpiará todo lo que se ponga a su paso.

No hay crisis que no limpie el mercado de las empresas menos productivas, los trabajadores menos necesarios o con menos suerte se verán llevados por la corriente.

Se inundó el mercado español con créditos (sobre todo con hipotecas) muchas veces de dudosa solvencia. Se daban préstamos hasta para ir de vacaciones (cuanto más prestamos más ganancia), el interés estaba muy bajo, había euforia en los mercados financieros, la ingeniería financiera nadie la controlaba estaba respaldada de ideología porque todos creían que el control era malo, no había “ingenieros” que controlasen. El problema fue que muchas empresas dependían de empresas que también dependían de prestamos de la banca (y la banca de la construcción), todo cayó como un castillo de naipes, el pez que se muerde la cola, el león se come el espejo.

– Había tanto dinero que muchos pensaron que nunca se iba a cerrar el grifo, pero se cerró y muchos están perdiendo sus ahorros, sus trabajos, sus casas. Los que tienen flotador son los funcionarios, aguantan más que otros, pero alguno siempre se pincha.

– Se pierde dinero a chorros con la crisis. Estos que pierden son siempre los mismos,  los que tenían sus ahorros de toda la vida en inversiones arriesgadas, fondos de renta variable no garantizados (preferentes),  hipotecas sobrevaloradas y empresarios sin productos innovadores que ofrecer, estos sino tienen ahorros suficientes, acabarán muriendo lentamente (fondos propios negativos).

– Va a ver alguien que recoja este agua perdida que se seca por momentos. Este alguien no va a decir dónde está el agua, se la va a quedar para venderla más cara y al mejor postor, todos necesitan dinero. Algunos ya sabían lo que iba a ocurrir y sacaron el agua antes de tiempo.  Muchos de ellos trabajaban en la presa, otros son especuladores que venden hormigón para la presa y cementos para las tumbas de los muertos. Además de los que compran barato para vender caro, los que no tienen moral y sí una buena posición, todos ellos se ven en su derecho de seguir ganando más que antes, no son patriotas porque el dinero no tiene nacionalidad. Vieron la película clara, y marcaron el gol justo a tiempo.

– Habrá buenos ciudadanos que hayan perdido su trabajo y ancianos sus ahorros, los más valientes y formados no se quedarán de brazos cruzados y saldrán en busca de agua, y recogerán agua (alguna será la misma que se robaron y otra será agua nueva). Surgirán manifestaciones, emigrantes que buscan trabajo en otros países. Ganarán en la confusión los sicólogos, los abogados laboralistas, los auditores que hacen concursos de acreedores, prestamistas de dinero rápido, matones, políticos con el mejor discurso.

– Los banqueros que no pueden quebrar porque tienen el dinero de todos, aunque hayan perdido dinero o estén en la ruina ellos estaban en la cima de la montaña.

– Hay alguien que va a ganar mucho dinero reconstruyendo la presa, para ello se necesitará dinero prestado de ahorradores hábiles con mucho dinero, de bancos privados y bancos comerciales que ofrecerán su dinero, sólo el que les sobra pero a un interés mucho más elevado. Las  empresas de “rating” actuarán como gurús.

Funcionará la doctrina del shock, se establecerá un Nuevo Orden Mundial, no hay mayor fuerza que la fuerza de billones de toneladas de agua descontrolada, caerán los salarios, serán más productivos los trabajadores. No hay muros que aguanten una buena crisis y gobierno que sobreviva a millones de personas desempleadas.

NOTA IMPORTANTE

Crear la ruina económica que hemos explicado es casi siempre gratis, porque no está penado en la práctica si en la teoría, legalmente los lobos son los que cuidan de las gallinas, ellos saben como hacerlo, tienen pocos escrúpulos y mucha paciencia. El negocio ahora está en vender agua embotellada, ponerla más cara, más máquinas y en lugares estratégicos.

Los votos van unidos a solucionar el problema que crearon aposta. Si tienes suerte y eres lobo vivirás de las gallinas toda la vida, solo hace falta adelantarte a los acontecimientos, comprar agua y almacenarla, invertir en la empresa que va a reconstruir los destruido.

Categorías:Economia, España, Grouchoo

El día que conocí a Manuel Benitez El Cordobés

enero 21, 2014 12 comentarios

Antecedente personal sobre El Cordobés

Desde niño siempre soñé con ser amigo de Manuel Benítez El Cordobés. Recuerdo robar a mi madre un trapo rojo mientras lo movía con arte en el aire y me imaginaba que toreaba con el ídolo en una tarde gloriosa, al lado estaban apoyándome mis amigos, alguno salía mareado del Cohiba, con un sombrero de paja toquilla de medio lado, creo que podría ser yo mismo.

Seguramente mi abuela Felipa y mi abuelo Pepe ya hablaban de él cuando yo no había nacido, pero como casi toda España. No sé por qué se me quedó grabado en la desmemoria su estilo: el salto de la rana, sus cabezazos con el toro, su lidia similar al boxeo, su foto sonriente con Robert  Kennedy. España en aquella época tenía una estética que muchos escritores la tildan de rancia y paleta, pero el Cordobés a través de sus locuras ayudó a transformarla en más desaforada. Su estilo era muy pop, flequillo largo de medio lado, sonrisa casi más grande que su boca y patillas largas, según cuentan en él se reflejaba un pueblo que pedía apertura, libertad y salir de la pobreza de la post-guerra.

Mi padre me hablaba a veces que tenía en casa de mi abuela Felipa un libro llamado … O llevarás luto por mí, decía estar en un baúl perdido por el armario de encima de la cocina, pero la novela no estaba cuando recuperé el baúl, me acuerdo como si fuera ahora, como estaba atado la tapa con unas cuerdecitas de yute y como los agarradores estaban oxidados al cogerlo. En el año 2010 salió una nueva reedición del libro sin las censuras de la época, y éste cayó en mis manos como caen las grandes obras, en dos días me lo leí y siendo más sincero de lo normal reconozco que lloré más de una lagrimita. Estaba de nuevo con el tema de los toros porque estaba viendo la serie Juncal.

Pero mucho antes que leyese el libro de Dominique Lapierre y Larry Collins, ya le decía a mi amigo P. Daniel Carrillo de ir a ver a El Cordobés, a veces soñaba con hacer una película suya en blanco y negro. Desde hace mucho el personaje está en el olvido, ya los famosos son los futbolistas no los toreros, ya no hay maletillas durmiendo a la intemperie en Las Ventas, ya los niños dejaron de jugar en las calles a salir a hombros por la Puerta Grande.

En Ecuador, a principios del año 2013, desayunando en casa de Consuelo, surgió en el grupo de investigadores el debate actual sobre los toros, que si toros sí o que si toros no, y yo les hablé del personaje El Cordobés, este que me hizo interesarme por la tauromaquia. Me dijo Irma, una compañera doctora en zootecnia que tenía unas amigas que tenían fotos con él, la fotos fueron tomadas en una cafetería muy concurrida de Córdoba, me comentó que seguía como siempre, muy extrovertido y sonriente y que se dejaba hacer fotos. Con esta anécdota se me planteó de nuevo la idea de bajar al sur a verle, solo podía en Navidades, cuando volviese a España. Como ya ocurriera años atrás, todo estaba cogiendo forma.

.

Nota

Al Cordobés le tengo cierta admiración porque el personaje se lo hizo a base de golpes. Sufrió toda clase de adversidades y tragedias, no se dejó asustar por nada ni por nadie y a base de porrazos y espíritu se hizo un hueco en el toreo. Además de pasar a formar parte de los personajes más famosos de la historia contemporánea de España.

A veces me pregunto, si sus locuras son genialidades, si sus gestos son pura dinamita y sus frases dignas del mejor libro. Quién fue más toro, ¿el Cordobés o el toro?

.

Diario del día que conocí a Manuel Benítez El Cordobés

Estoy en Córdoba, 16/1/2014.

08:15

Vibra el despertador del iphone sobre la mesilla. Me levanto con alegría a pesar de estar la casa muy fría y húmeda, mi novia esta durmiendo, el radiador apagado. Miro por la ventana y hace buen día (8º C), tengo la premonición que todo va a salir bien.

08:07 

Me pregunta P. Daniel Carrillo por el Whatsapp: ¿Vas a  ir?.

Respondo: En una hora estaré con él.

Empezamos a inventar preguntas para hacerle. Surgen algunas curiosas, como: ¿hablas inglés?, ¿qué fue de Juan Hornillos?, ¿quién fue el personaje que más te sorprendió?

08:40

Cogemos el autobús.

09:10

Entrada a la cafetería- pastelería, nos sentamos junto a la entrada, nos pedimos unos cafés con leche, un croissant a la plancha y pan tumaca.

10:00

Se hace esperar, miro de vez en cuando a mi alrededor por si acaso aparece pero no hay suerte. Entra una familia gitana, el niño se deja al lado de nosotros la mochila olvidada. La madre se pone a vender calcetines por la pastelería a los clientes y a las dependientas. Nadie la compra y la gitanita dice que nunca le compran y ella si que consume. Tiene un niño muy majo,  finalmente decide desayunar con la familia en la terraza de fuera.

10:30

Aparece el mito para convertirse en persona, lo reconozco con una sola mirada, el mismo Manuel Benitez El Cordobés que siempre he visto en vídeos viejos o fotografías amarillentas.  Al entrar a la cafetería, se para un momento, a un metro de mí, para después adentrarse a toda hostia al final del local, en la única barra posible para desayunar de píe. Tiene gafas de sol negras, vaqueros azules oscuros, zapatillas de correr y una mochila pequeñita negra a la espalda con las letras Dolce&Gabana de colores fluorecentes. Anda con paso firme, se mueve de lado a lado, como si viniera de más de un millón de batallas, lleva peinado con raya a la izquierda y todavía conserva el porte de ser un buen atleta, es un tío de deporte, un buscador de mil vidas que sobrevivió sorprendentemente a cada una de ellas. Me fijo en él y está más joven de lo que imaginaba.

Se hace hueco por la pastelería, está llena gente, las camareras enseguida le saludan como si le conocieran de toda la vida. El Cordobés lejos de sentirse molesto saluda  los que le reconocen como si fuesen parte de su familia. Les da la mano, abrazos y besos a las chicas, se le escapa de vez en cuando esa sonrisa llena de vida que tanto le caracteriza. Se coloca al final de la barra al lado de los baños, pide un cafe con leche y no sé si algo más. Se pone a hablar con un amigo de siempre, no sé si estaba allí por casualidad o porque habían quedado, hasta que aparezco yo en escena:

– Hola Manuel, vengo de Madrid expresamente para saludarle. 

Grouchoo y El Cordobés, 16/1/2014. Córdoba.

Grouchoo y El Cordobés, 16/1/2014. Córdoba.

EL INICIO DEL SUPUESTO LIBRO “DERRIBANDO”

septiembre 26, 2013 6 comentarios

Indice de Ecuador por Grouchoo

La verdad es dolorosa e intensa, frágil y dura como el cristal. La verdad no es subjetiva, la ven mis ojos y la escuchan mis oídos y la siente mi corazón.

La verdad tiene muchos enemigos, entre ellos el dinero, la cobardía, la mediocridad, la desmemoria, la política, la incultura, los intereses, el tiempo, los favores, los amiguismos, el victimismo, las pérdidas irrevocables, etc.

Escribo este libro en honor a mis ojos, mis oídos y mis recuerdos. No hay verdades absolutas pero si mentiras enteras, por eso creo que la “revolución ciudadana” depende de dinero, según éste todo es posible, no quiero decir más lo que pienso.

No orine aquí chucha de tu madre

No orine aquí chucha de tu madre

Categorías:Ecuador, España, Grouchoo, Jipijapa

33. El racismo por Grouchoo

mayo 27, 2013 5 comentarios

ÍNDICE DEL LIBRO DUDAS

Hoy es viernes y hemos decidido salir por el centro de Madrid. Subimos al metro de Sol, no hay ni un asiento libre, descarto la idea de acurrucarme en cualquier sitio sería imposible casi todos vamos de pie, está todo lleno de inmigrantes: chinas con sus carritos de la compra para sus tiendas de los barrios de la periferia, negros que se comunican a voces, moros que miran a las chicas como si esa fuese la última que fueran a ver, gitanos llenos de oro, rumanos tocando el organillo y con ganas de sacarte alguna monedilla con sus dientes postizos y algún turista norteamericano, europeo o de cualquier otro continente con gorra y mochila de colegio con la Guía de Madrid en la mano y la botella de agua en la otra que parece que se ha colado. El españolito de turno anda perdido ese día porque se le ha estropeado el coche y tuvo que coger el metro.

En el metro de la capital de España todos somos iguales. Al igual que el metro los parques madrileños están tomados de latinoamericanos haciendo deporte. Se pasan el día entre sus compatriotas, escuchando música de sus tierras e intercambiando bebida para olvidar las penas de estar en otra tierra muy lejos de la suya que les hace trabajar muchas horas por un sueldo bajo. Las calles se están llenando de tiendas de lo más peculiares, frutos secos de chinos, kebab árabes, asiáticos que venden cervezas, bocadillos y rosas en cualquier calle con turno 24H al día. Los madrileños están aturdidos con la pandilla de los Latin King y los Ñetas pero todos tienen ganas de ligar a una bonita rubia rumana, búlgara o inmigrante vistosa.

Madrid como saben está cambiando muy deprisa, cualquier fiesta de barrio de la periferia está más llena de extranjeros que los vecinos de toda la vida. La tierra prometida no es América sino Europa, un continente envejecido y con necesidad de aumentar la natalidad. La historia es una ley de la gravedad y todo parece repetirse, la inmigración ahora vuelve a los países donde se emigraba, todo se equilibria y la despreocupación internacional está trayendo muertos en las costas europeas. África parece que no cree en ella misma, está varada en cualquier mar. La culpa la tienen los gobiernos africanos, los sometidos por dejarse someter y Occidente por ver el problema de cerca y dejarlo seguir. Reconozco que hace cientos de años hemos explotado los europeos a  distintos continentes y parece que estamos pagando sus consecuencias con este tsunami migratorio  que nos está  viniendo. Ya no nos vale hacernos los suecos el problema lo tenemos en la cocina de casa. El racismo no tiene cabida y cada vez son más los que se dan cuenta que si todos los inmigrantes que viven en Madrid se uniesen y fuesen conscientes de su fuerza, podrían cambiar la situación política de este país con suma facilidad. El problema está en que no estamos educados para absorber todo lo que está viniendo por los Pirineos y por las costas. De aquí a unos años la situación puede deteriorarse si se produce una crisis y empieza la población de origen española a creer como otras veces que la culpa la tiene los inmigrantes que no haya trabajo, o los inmigrantes que no puedan tener un empleo digno y culpen al sistema de engaño porque este les vendió prosperidad. Todos deseamos que no se produzca en Madrid lo que en París con los coches y disturbios callejeros, aunque vayamos por ese camino si no me confundo.

33. El racismo por P. Daniel Carrillo.


Este texto fue originalmente publicado en el libro DUDAS (2006).