Archivo

Archive for the ‘Filosofía’ Category

Creencias

Dedicado a Abel

Creo:

– Que el día tiene veinticuatro horas para todos y que lo que marca la diferencia es a qué dedica cada uno ese tiempo. Mirando las cosas desde esta perspectiva el pasado y el futuro no importan tanto, y pierden importancia los antagonismos como rico / pobre o agraciado / desgraciado. Y tú ¿qué has hecho hoy? ¿qué vas a hacer mañana?

– Que la multitarea nos está destruyendo. Que hay que hacer pocas cosas pero hacerlas bien. Que hay que vaciar la mente de ruido y de basura y enfocarse en la tarea presente “con los cinco sentidos”, como dice mi abuelo.

– Que, a pesar de todo, hay belleza y elegancia y sutileza. Que hay detalles que salvan un día o una semana.

– Que es posible configurar el futuro visualizándolo y pensando mu fuerte mu fuerte.

– Que la sociedad da dos pasos hacia delante y uno para atrás, pero que avanza, que el progreso no es un mito. Que cada vez hay menos hambre, más educación, menos violencia y más civilización. Que la vida es cada vez menos difícil para el ser humano. Aunque para darse cuenta de esto haya que mirar los datos a una escala demasiado amplia y demasiado abstracta, y por ello quizá casi incomprensible.

– Que lo que Sócrates, Omar Khayam y Machado sabían era esencialmente lo mismo. Que hay algún tipo de verdad profunda y perdurable, un todo que asume al mismo tiempo el ímpetu de la acción y un poso melancólico ante el sinsentido de la existencia.

– Que la más sensata actitud a tomar mientras arde Babilonia es detenerse a observar la belleza de las llamas y pedir otra copa de vino.

Mitomanía (3)

Apila todas tus mentiras
y hazte un púlpito,
desde el que predicar
con superioridad fingida.
Cántalas una y otra vez,
como una nana
para dormir tu conciencia.
Miéntete a ti mismo
mejor que a los demás.
Haz de tú palabra falsa
las nuevas escrituras,
creelas y mata por ellas
aunque no sea necesario.
Se el héroe de tu cuento,
mata dragones inventados.
Entonces, cuando tú castillo
de cartas de amor plagidas,
se desmorone sobre ti
y te claven con la verdad
a una cruz hecha de opiniones.
Podrás morir por verdades ajenas,
no serás nunca más un niño,
serás al fin un hombre.

De Orgía de Lemmings

Similar a Mitos estatuas de barro del Libro Dudas e Indice de poesías del Dudas.

Categorías:Filosofía, Poesía

Julio Anguita no pasa de moda, que gran discurso

.

Galileo Galilei es un hombre dedicado al estudio de astros. Él descubrió que la tierra no estaba en el centro del universo sino que se movía y por tanto el Sol era el que ocupaba aquel centro y en su entorno se encontraban los planetas girando.

Aquel descubrimiento le costó ir a un juicio por enfrentar la verdad institucionalizada, del vaticano, la iglesia y creencias populares. ¿Cómo podía pensar que se había equivocado Aristóteles? ¿Cómo podía pensar que las sagradas escrituras mentían? ¿Cómo podría pensar que habría descubierto algo que fuese en contra de lo que el Magisterio de la Santa Madre Iglesia venía diciendo hacía siglos?

El pueblo aclamaba contra aquel que se atrevía a poner en duda la centralidad del planeta.

España de 1999, las sociedades han tenido que escoger un camino o seguir en la resignación, entendiéndose a la resignación como un producto, como cualquier droga donde duerme la gente y que se produce por muchas causas. Como por ejemplo: ¡No hay más verdad que la competitividad, no hay más santos ni más poderes que los mercados!

No importa que se contaminen las aguas, ríos, los mares o los aires. Lo único que interesa es competitividad, crecimiento sostenido y los mercados

No importa que la persona que todavía tiene una pensión que no llega al salario mínimo interprofesional y está casi a la mitad, 60.000 pesetas o 400$. No importa el paro de aquel que entró en los 45 años, no importa que la mujer, madre y esposa pero que además tiene que trabajar, no cobra lo mismo, igual que el hombre. No importa que la gente vea o no quiera ver en su entorno y a su alrededor, hechos que están contradiciendo ese mensaje.

Resignación, además, porque el discurso oficial que baja desde muchos sitios, desde los poderes públicos, desde las sentencias de los tribunales, desde las cátedras, desde las clases de EGB, desde la televisión, y desde los medios de comunicación.Y si no nos hemos fijado, estamos mal, pero peor estaban en el muro de Berlín.

Resignación, porque los pueblos, cuando tienen problemas, no son rebeldes. El que tiene que comer todos los días no puede permitirse el lujo de perder, por un acto de rebeldía, pierde el puesto de trabajo.

“De aquí la gran culpabilidad de muchos intelectuales españoles que no han sabido decir basta a esta situación de degradación”

La resignación que nace de la evidencia diaria, del paro que es cierto, de ese paro que dicen que se reduce porque la estadística dice que cuando una persona trabaja dos horas a la semana, ya no está parada. Resignación que cae sobre un pueblo que se da cuenta además que aquella seguridad social para todos, que el tema del subsidio de desempleo va bajando continuamente.

Resignación que surge de la culpabilidad del propio parado. Uno de los del sistema americano es conseguir que el pobre, se sienta culpable de su situación. Esa es la filosofía de la sociedad americana, y si no has triunfado es porque tú eres el responsable. Esta sociedad da oportunidades a todo el mundo. Se basa en un dominio mucho más terrible, más duro, el dominio de la mente.

Ese opio que cae desde los aparatos de televisor, ese opio que cae desde la sentencia de los tribunales, desde los discursos políticos, que va empapando la mentalidad de la gente. Esa es la resignación que se produce como consecuencia de sentirse ese parado que él es el autor de su situación, y aquel compañero que ha sido acusado de que cobró una vez indebidamente el seguro de desempleo, aquel miserable, ese es el culpable. Resignación que surge de los medios de comunicación, resignación que consiste en dar un credo único, decir todos amén a la competitividad, a la moneda única, estamos mejor que nunca.

“Un dominio del poder que ya no se basa en la fuerza, en la coacción, sino en uno mucho más terrible: El dominio de la mente”

Esa resignación, por tanto, es hija de una economía, de un sistema político que confunde muchas cosas. Una información que está haciendo surgir en nuestros universitarios, en nuestros institutos, en nuestras academias, en las escuelas básicas, la cultura del sí o no, propia del ordenador.

Se busca ya, no el ser humano pensante capaz de la reflexión, de la duda o de la inquietud, se busca el esclavo sin pensamiento, y por eso no se quiere la historia, y por eso se desdeña la memoria, porque los seres humanos somos hijos de la memoria. Yo soy lo que soy porque viví con mis padres, mis recuerdos, mi historia, mis vivencias… Yo soy la actualización de todo un pasado que está vivo. Sedar el pensamiento, aniquilar el espíritu crítico y fomentar la resignación… Y frivolidad, mucha frivolidad. Y por tanto la política entendida como compra-venta de votos. No importa qué es lo que quiere el pueblo. Un pueblo al cual convenientemente se le va a decir lo que quiere, a través de determinados medios.

Eso no está bien dicho. Tienes que ser respetable, tienes que hablar y decir lo políticamente correcto, el buen tono, como el chico de la burguesía del siglo XIX.

Y el otro camino es la rebeldía que es un grito de la inteligencia y la voluntad.

Y esa rebeldía fundacional en cuanto a entidad humana, significa defender con esa suave ironía, con esa tranquilidad que el maestro Saramago hace, porque es una gloria verlo contestar a los periodistas con esa suave ironía, con esa tremenda dureza de fondo pero flexibilidad en el lenguaje, significa defender que hay valores que deben ser mantenido como la igualdad. Una igualdad esencial, no igualitarismo, y dignidad de la persona por ser lo que es, persona.

Y junto a la igualdad, la libertad. Pero hablar de libertad es algo muy grande, porque libertad es asumir que se tiene la conciencia libre. La conciencia libre significa que puedo decidir si yo tengo todos los elementos para formular mi decisión.

Y junto a la libertad, el sentido explendido de la palabra justicia, que impere el derecho, que no haya distinciones, que todo el mundo sea dividido por igual rasero, el rasero de la ley. La justicia que consiste además en conformar una sociedad. Solidaridad, es un mensaje que nos puede hermanar a todos aquellos que hablaban sobre el internacionalismo del proletario.

Aquellos que hablan de la hermandad de los seres humanos. Solidaridad, que consiste en afirmar tranquila y serenamente, que no merece la pena luchar por banderas, que la única bandera es la bandera del planeta Tierra, y la humanidad es una sola raza, una sola y única raza, y que merece la pena luchar por ella.

Y esto es muy importante: estar informado. Hay diferencia entre la noticia y la información. La noticia es una mercancía que se da para que se consuma; la información es un dato que se da para que la gente piense y a partir de ahí, extraiga sus consecuencias.

Austeridad que significa que la mejor manera de vivir es tener relaciones con otro en un plano de igualdad, sintiéndose hombres y mujeres libres en una sociedad democrática. Austeridad que hace que nos miren a todos como seres humanos, y no por nuestra capacidad de consumo. Austeridad que significa, con otra palabra, sobriedad.

Esa es la austeridad y esa es la sobriedad. Hablar de cosas concretas, hablar de cosas que son importantes. Y a partir de ahí, es cuando comienza el discurso y la propuesta de una sociedad de pleno empleo, de desarrollo sostenible, de reparto del trabajo.

Los mecanismos son los de siempre: la movilización.

¿Qué es movilizar? : Movilizar ha sido concienciar. Nosotros, los que queremos pensar por nuestra cuenta, existimos para perturbar a los demás. Movilización que significa ese esfuerzo por pensar y por hacer pensar.

“Venimos a perturbar, a agitar el cerebro, a mover conciencias”

La característica fundamental de los grandes revolucionarios de la historia fue que hicieron pensar.

Y por último la cultura, palabra que viene de cultivo. Cultivarse, hacerse ser humano cada día más. La cultura es captar todo aquello que la humanidad ha ido produciendo y que nos mueve desde el arte al estremecimiento, por degustar la belleza, a entender cómo la humanidad ha ido superando determinados problemas. Un hombre culto es un hombre que mira al mundo con mirada independiente y libre, puede ser hasta un campesino.

Categorías:Economia, Filosofía, Videos

Esto sí que es vida

(POR RICHARD VAUGHAN*)

En mis años de profesor de inglés, el 90% de mis alumnos han sido maestros en el arte de encontrar excusas, no solo para no hacer el esfuerzo que se exige para aprender inglés, sino para no llegar a la cima de su profesión. Cualquier distracción les ha bastado para perder clase, para no estudiar o, en lo profesional, para sentarse al fresquito, con un fino y pescaíto frito, y fingir ser un despreocupado señorito que desprecia el trabajo. Con respecto a mis alumnos, mi conclusión era que no tenían mucho interés en aprender. Me insistían en que no, pero nunca me lo llegaron a demostrar.

¿Y usted en su vida profesional? ¿Le gustaría ver el alcance de su potencial, ver lo que es capaz de conseguir a través del esfuerzo? ¿O prefiere, como tantos, dejar la conducción del tren a otros, desentenderse del ajetreo diario y, con su fino en una mano, su tenedor en la otra y su plato de pescaíto frito en la mesa, alegar que, desde Adán y Eva, es sabido que trabajar es el castigo de Dios y a quien le gusta el castigo de Dios es, por definición, pecador?

Pues ahí tenemos a nuestro amigo, sentado en mi restaurante andaluz favorito de Madrid, Giralda IV, tomando su ración y catando su jerez. Es fácil no solo entender su actitud, sino hasta admirarla. Como diría él, la vida es corta y está llena de problemas. ¿Para qué complicarla más con retos y aspiraciones? Con unas palmadas acompasadas, ejecutadas al son del rasgueo de un buen tocaor, y con el seductor olor y sabor de unos salmonetes, boquerones y cigalas de la costa, ¿quién quiere más?

¿Qué le digo, buen lector? ¿Cómo debo responder a su desafío? ¿Seré yo, al final, con mis miles de horas de esfuerzo, el más tonto de todos? ¿Haría mejor en dejar este artículo sin terminar para entregarme a los placeres de la vida y navegar sobre las apacibles aguas de un mar en calma? ¿Voy, en definitiva, mal encaminado?

Yo, a diferencia de nuestro amigo, conozco ambos lados de la discusión aquí. Conozco el fino, el caviar, los percebes y la gamba de Huelva. Conozco los huevos con morcilla, la barbacoa tejana, el cochinillo de Arévalo y la saltimbocca romana. Conozco el olor del azahar, el sabor de una hermosa mujer, el tacto del satén sobre la piel y el romántico reflejo lineal de la Luna, grande y anaranjada, cuando, apenas asomándose sobre las serenas aguas del mar, inicia su recorrido por el firmamento. Pero también conozco algo que nuestro amigo ignora. Hablo aquí de la emoción de la victoria, de la satisfacción del trabajo bien hecho, del deleite de la sensación de mejora personal, del gusto de ver el fruto de mi labor como un amor correspondido, y sobre todo, de la vigorizante emoción de sentirme dueño y señor de mi entorno y de mi destino, de sentirme capacitado para elegir mis futuros y conseguirlos, de poder, en definitiva, observar cómo logro inclinar la balanza orteguiana del yo y mi circunstancia a mi favor.

Esto, amigos, vale por 10 vidas de olores, sabores, manjares y exquisiteces. Si usted, a través de las actitudes positivas, llega a sentirse capaz de forjar el camino que quiere en la vida, esto le fortalecerá tanto que no solo podrá alcanzar el éxito profesional y la felicidad personal, sino que acabará también por catar esos otros placeres de la vida mucho más que nuestro amigo y aspirante a señorito.

* Publicado en MAGAZINE – EL MUNDO

42. La belleza tiene su monstruo

ÍNDICE DEL LIBRO DUDAS

En esta sociedad de pérdida de valores sentimentales cada día se adoptan como admirables los ideales exteriores del golpe a primera vista como talón con sus ceros metido en el bolsillo de un negociante. Vivimos como monstruos, nuestros ideales son cada vez más superficiales. Las imágenes de hombres perfectos e inalcanzables de un mundo se están extendiendo por los medios de comunicación como desierto en la selva. Cada vez el exterior es más comercial, ¿cuántos prózac son más vendidos por ideas baratas que llevan a lo más hueco del ser humano?…¿Cuántas niñas se ven feas por no ser iguales a sus modelos preferidos?…¿Cuántos… cuántas … mentiras?…¿Quién tiene la culpa la sociedad, los centros comerciales, el mundo de la moda, los negocios, la televisión y sus anuncios?… Ahora se está empezando a luchar con los monstruos de la belleza física como la vigorexia y autismo. Por ejemplo, los casos de anorexia y bulimia se han doblado en los últimos diez años.

Las principales culpables son las revistas Vogue, Cosmopolitan, Glamour, Ragazza, You, que llenan de banalidades y tonterías sus hojas. He llegado a la conclusión que todo lo irreal tiene de vida lo que un pintalabios en manos de una prostituta en el día internacional del sexo o en los carnavales de Río de Janeiro, espero que estás revistas no duren más, aunque lo dudo lo fácil y absurdo siempre ha sido venerado.

El ser humano tiene debilidad por lo bello, desde los tiempos más remotos. Sólo hay que observar las estatuas de los griegos y romanos con sus cánones de belleza. Todo tiene su época dorada, por eso las gordas no tienen cabida en nuestro mundo actual, pero sin en la belleza de hace cincuenta años.

El 22% de los Norteamericanos tienen sobrepeso, por ejemplo en el año 1999 se hicieron en EE.UU. 110.000 liposucciones, por 2000$ cada una. Los investigadores han descubierto que más de la mitad de los alumnos de primaria, entre el 1º y 3º curso quieren estar más delgados.

¿No será que vivimos en una sociedad de acomplejados y el rey es el ciego?…Yo me quedo con una letra del cantautor J. Sabina, maestro de donde los haya y narrador incondicional de la realidad callejera, <<que los espejos no te den la razón>>.

La belleza tiene su lado opuesto y si no que se lo pregunten a Dorian Gray o al ácido. Estoy totalmente seguro que la mano de Dios dejó de existir en cuanto una mujer se puso en manos de un cirujano plástico.

Me gustaría dedicar un apartado a otro tipo de belleza, a la que nunca se va que es la interior (esta se refuerza con la educación, los viajes, la cultura, la comunicación, el saber estar). Mi admiración como un Rayo que no cesa al profesor Ramón Sampedro, a la magia de las palabras, a los hechos profundos, a los regalos que no esperan nada a cambio. Nunca me ha gustado lo superfluo, a lo que hace reverencia la ignorancia. Dice así R. Sampedro  <<toda hembra se queda de amor preñada cuando le pasan las calenturas. Y si hay fortuna, algunas de ellas darán las gracias cuando se vean reproducidas –recién paridas-. En cambio otras saldrán del trance, del espejismo, eternamente arrepentidas de haber gozado por unas horas para sufrir las consecuencias toda la vida>>.

—————————————————————————————————————————————

Este texto fue originalmente publicado en el libro DUDAS (2006)

La Fe según Wittgenstein y la necrosis del diálogo

julio 6, 2013 8 comentarios

“El señor es mi pastor, nada me falta (…)” – Salmo 23

“Respecto a los dioses, no tengo medios de saber si existen o no, ni cuál sea su forma. Me lo impiden muchas cosas: la oscuridad del asunto y la brevedad de la vida humana” – Protágoras

“Credo quia absurdum” (del lat.: ‘Creo porque es absurdo’) – Tertuliano

Una de las reflexiones más interesantes de la historia del pensamiento y de la fenomenología de la religión nos la proporciona Ludwig Wittgenstein (a partir de ahora ‘Witt’) en torno al concepto de Fe.

A modo introductorio Witt plantea (los ejemplos son míos) que no contemplaríamos negativamente que un interlocutor cualquiera no quisiera creer una tesis generalmente aceptada, por ejemplo que al bajar los impuestos aumente el consumo; por el contrario un cristiano considera que el coito extramatrimonial que no tiene como fin la procreación es pecaminoso (por no mencionar la sodomía o las relaciones carnales entre personas del mismo sexo), y ve con malos ojos que los demás no estén de acuerdo. Witt muestra con una claridad meridiana que el uso común del concepto de ‘Fe’ en el ámbito religioso es diferente al de ‘creencia’ o ‘creer’ en su uso común, hasta el punto en que, según mi modo de ver, no deberían considerarse ni siquiera sinónimos. Llegados a este punto Witt razona: “me parece que una fe religiosa podría ser algo así como el apasionado compromiso con un sistema de referencias (…) la instrucción en una fe religiosa debería ser, pues, la exposición, la descripción de ese sistema de referencias y a la vez un hablar a la conciencia”. Para darle sencillez al planteamiento solo hay que entender que un sistema de referencias arquetípico es una brújula que señala el norte.

Visto así, la religión no es una cosa tan mala; por desgracia, lo habitual ha sido la nula consideración de los partidarios de un credo para con los partidarios de otros credos, con los no creyentes o, incluso, dentro de un mismo credo, respecto a las interpretaciones de cada cual.

Resulta lógico pensar que tienes razón si de verdad crees que un libro sagrado ha sido inspirado por Dios, pues Dios no puede errar, y esta certeza deriva en un problema de dimensiones bíblicas. El problema no es creer en Dios o no creer; el problema es creer que Dios te ha dictado ciertas pautas indiscutibles e irrevocables. Como seres falibles, frágiles e inseguros nos puede resultar muy cómodo pero, ¿qué tipo de consenso cabe alcanzar con aquél que, ya desde el principio se considera poseedor de la verdad? Así las cosas se ve claramente el lastre que han supuesto para el progreso, el diálogo y la renovación de ideas las diferentes religiones, ya sea el zoroastrismo o la fe en la supremacía de la raza aria; y apunto ‘lastre’ donde quizá debiera decir “fuerzas activas y opuestas”, no en vano todas las civilizaciones primitivas manifiestan un pleno rechazo al cambio, pues el cambio siempre lleva de la mano el miedo y la inestabilidad (de ahí esa estupidez de que ‘es mejor malo conocido que bueno por conocer’).

Como explica Mircea Eliade, los mitos son, dentro de los límites de la tribu, historias verdaderas que narran hechos que ocurrieron in illo tempore (del lat. ‘en otro tiempo’). Las sociedades humanas que viven todavía de manera tradicional realizan determinados ritos de iniciación, de paso, etc. para mantener el equilibrio cósmico y evitar que se produzcan acontecimientos; para ellos la historia es lo que cuentan sus relatos míticos y en la actualidad hay ausencia de acontecimientos, de aconteceres, no hay historia, y lo importante es, sobretodo, que todo se quede como está.

En esta tesitura la filosofía, el pensamiento crítico, la ciencia, la lucha de clases, la separación de poderes… son todo intentos de cambiar los estados de cosas, para bien o para mal, y las religiones son formas estatalizadas de aquellas mitologías primigenias que luchan por la homogeneización y el control etológico de las sociedades; no en vano Tradición, Imperio, Totalitarismo y Religión siempre han ido de la mano y, más aún, los estados totalitarios enemigos de la religión empiezan, igualmente, encontrando a su propio mesías (recordemos, por ejemplo, a Stalin).

Para no repetir la historia podríamos tener como referente y mal ejemplo los, aproximadamente, once siglos del periodo medieval que, por mucho que se quiera maquillar, fueron once siglos de atraso, oscurantismo e inmovilismo, y con muy escasos y tímidos ejemplos de progreso y sí muchos y flagrantes de enquistamiento, empobrecimiento e injusticias absurdas.

Lo que he denominado necrosis del diálogo se refiere a esa situación indeseable a la que llegan dos interlocutores entre los cuales, al menos uno de ellos no quiere escuchar o escucha con la indiferencia del que se cree en posesión de la verdad, o sencillamente no está capacitado para dialogar por un exceso de ignorancia y egoísmo.

Como ya indiqué hace dos entradas, en un mundo cada vez más plural y dinámico, la ausencia de diálogo y de Dudas nos va a llevar -por decirlo de forma suave- directamente a la mierda.

Categorías:DUDAS, Filosofía

¿Por qué dudar? – Introducción genética

junio 18, 2013 12 comentarios

Descartes decía, lo siento por el perogrullo, “pienso luego existo”, pero sin duda el génesis de su sistema, origen de la modernidad (o, si lo prefieren, el “pensamiento moderno”) fue lo que él mismo denominó “duda metódica”. Todos conocemos más o menos el proceso: sueños que parecen reales, dulces que saben amargos, palos que parecen torcidos bajo el agua… en todo caso la vieja contraposición realidad vs apariencias. Descartes alcanza la conclusión de que puede dudar de todo… excepto de que está dudando… de que es “una substancia pensante”.

La teoría cartesiana pierde interés cuando se saca la res infinita (Dios) de la manga y reconstruye un mundo cristiano al calor de su estufa. Descartes destruyó lo más valioso que había creado; por amor a la certeza, hermosa pero huidiza, destruyó a la duda, desdeñada y austera, terrible y fecunda.

Siglos antes Caliclés le reprochaba a Sócrates sus juegos dialécticos: “yo tengo mi espada y mi brazo fuerte; un viejo de tu edad no debe ocuparse de chácharas estúpidas, o de lo contrario debería ser azotado”.

Caliclés representa la hermosa certeza, el vigor juvenil, la arrogancia, el sí a la vida.

Sócrates, ya viejo, frágil y descalzo, se pregunta qué es lo Bueno, qué es lo Justo; dudoso aunque de verbo ágil transita entre los argumentos, escucha atentamente y conscientemente se repite a sí mismo: “tengo serias dudas acerca de todo esto y sólo el firme propósito de descubrir la verdad, o de escucharla a través de la voz de otros, o quizá de construirla como muchas otras firmes obras del ingenio humano conjunto”.

Caliclés representa el panta rei, la vida no se detiene, y el que no tiene cabeza ha de tener pies.

El mundo que nos ha tocado vivir no ha cambiado, esencialmente; cambian los rostros y las creencias, pero los conflictos se repiten en proporción a nuestra técnica y nuestra avanzada globalización; hoy, igual que ayer, llego a la raíz y el motivo que me ha impulsado a escribir todo esto de un tirón sin poder detenerme: la Duda, con mayúsculas, es la única que nos puede salvar de la barbarie, el descontrol y el desconcierto. Los que tengan certezas apretarán el gatillo, alzarán el puño y patearán al enemigo; sea por Alah o por Jehovah o por el petróleo, por el estado del bienestar o por un futuro mejor. La Duda es la única, frágil, austera y desnuda posibilidad de que los hombres, sacudidos por el desdén, el hambre, el aburrimiento o la sed de sangre no lleguen, como otros tantos cientos de miles de veces, a la vorágine del odio y la destrucción; aquél que se pregunte cada día al levantarse: “¿qué debo hacer? ¿qué es lo Justo? ¿qué es la Verdad? Será el único que, en su dinámica quietud, aliente, también como otras tantas veces, a la esperanza de la comprensión, el entendimiento, el conocimiento, la luz.

Buenas noches.

Categorías:DUDAS, Filosofía