Archivo

Archive for the ‘Política’ Category

Las reglas del juego

Se pone constantemente atención en los jugadores y en sus jugadas, pero muy poca en las reglas del juego.

La corrupción tendría así que ver con una jugada individual de un jugador a espaldas de su equipo.

Las decisiones arbitrarias de la fiscalía serían jugadas incontroladas de unos jugadores que fueron nombrados para apoyar al equipo.

Pero son las reglas del juego las que permiten que el presidente del equipo controle el poder legislativo y el poder ejecutivo, y son las reglas del juego las que promueven que el poder judicial sea dependiente de los otros.

Bien mirado, es casi milagroso que sin unas reglas de juego diseñadas para que los poderes se controlen unos a otros, haya habido policías que vigilen a políticos, fiscales que acusen a Infantas o jueces investigados.

Las normas no han sido creadas para bloquear a los jugadores chorizos ni a las jugadas del pago de comisiones. ¿No son esos jugadores los que hicieron las leyes? ¿No son quienes las modifican? ¿en qué sentido? ¿con qué intención? Y, al fin al cabo: ¿Dónde está la injusticia, dónde la arbitrariedad? ¿Dentro o fuera del Boletín Oficial del Estado?

Ir a descargar

Publicado originalmente como columna radiofónica en el programa Cualquier Día de RUAH – Radio Universitaria de Alcalá de Henares ruah.es.

Atado y bien atado

enfoques_80752197_204652_1706x1280

Enciendo la tele y oigo hablar a dirigentes de la nueva política, nacidos ya en democracia, que piensan el presente con la mirada fijada en el pasado franquista. Por momentos parece que no hacen propuestas a favor de sus ideas sino en contra del fantasma de la dictadura.

Y es verdad que la mayoría de los males que nos aquejan tiene su origen, como pronto, en la Transición. Ruptura o reforma, se preguntaban ingenuamente, y les respondieron: continuidad. Quizá sí que hubo un puñado de hombres audaces o quizá el miedo reinante impuso la prudencia o quizá nunca hubo otras posibilidades y la España de hoy es un resultado al que se hubiera llegado en cualquier caso, un país mediano arrastrado por el caudal de la historia, homologable a los de su entorno: OTAN, Unión Europea y pensamiento único.

Me pregunto cuántos de nuestros males vienen de no haber limpiado nunca todo lo que manchó la dictadura. Se habla poco de justicia y de libertad, y la palabra democracia no siempre encaja con este Reino que arranca con Juan Carlos jurando fidelidad a los principios del Movimiento Nacional y sigue con una Constitución redactada en secreto. Miro las noticias y sospecho que todo lo actual puede ser ponderado en clave franquista: el independentismo, la factura de la electricidad, el Yak-42, el monopolio político de la Junta de Andalucía, los muertos de las cunetas y los de ETA, el Real Madrid y el Barcelona, el poder bancario y el poder industrial, las pensiones, un partido creado por Fraga y otro resucitado en la clandestinidad.

Apago el televisor y pienso en la nueva política, en la Telefónica que ahora se llama Movistar y en Leonor, y en Sofía. Y me digo a mí mismo que quizá no estuvo tan desatinado el dictador fascista en su discurso de Navidad del 69, cuando dijo aquello de “todo ha quedado atado y bien atado”.

Ir a descargar

Publicado originalmente como columna radiofónica en el programa Cualquier Día de RUAH – Radio Universitaria de Alcalá de Henares ruah.es.

Por qué no hablamos de fútbol

noviembre 27, 2016 Deja un comentario

Se cumplen 300 programas de Cualquier Día, y si tuviera que extraer una lección periodística de tantos años me quedaría con este descubrimiento: la selección de noticias es el verdadero mensaje.

Antes de venir a la radio yo veía los informativos atento a lo que me contaban y al tratamiento que a ello le daban. Los medios hablaban más de políticos que de política, más de sucesos puntuales que de cambios sociales y más, mucho más, de fútbol que de todo lo demás.

Con la educadora experiencia de contribuir al guión semanal aportando noticias, he aprendido que la elección de lo que se expone ya tiene una carga ideológica, social y cultural; que independientemente del tratamiento ya existe una intención previa al seleccionar los temas.

Y más importante aún que lo que se cuenta es, ay, lo que no se cuenta. Con el resabio del perro viejo maldigo desde el sofá al interés malsano de los directores de informativos que deciden que se hable más de políticos que de política, más de sucesos puntuales que de cambios sociales y de fútbol… de fútbol… de fútbol nunca hablamos en Cualquier Día.

Ir a descargar

Publicado originalmente como columna radiofónica en el programa Cualquier Día de RUAH – Radio Universitaria de Alcalá de Henares ruah.es.

Democracia

noviembre 12, 2016 2 comentarios

President Elect Donald Trump visits the White House

Churchill dijo que el mejor argumento contra la democracia es conversar durante cinco minutos con el votante medio.

Yo, que soy un retorcido, disfruto con la derrota de lo políticamente correcto y con los infrecuentes fracasos de que lo se nos vende como pensamiento único. Cuando toman decisiones desagradables nos dicen “No había alternativa”, pero al final, ¡oh, cielos!, parece que siempre hay alternativa.

Algunos se dicen muy demócratas, pero cuando no sale el candidato que ellos querían, maldicen a la votante chusma que no lee lo que ellos leen ni oye a los profetas televisivos que ellos escuchan. Se dicen demócratas pero reniegan de esa gentuza que no ha alcanzado la iluminación que a ellos les proporciona estar todo el día en Twitter.

Y a los que aún no estamos iluminados del todo tan sólo nos queda una pregunta inocente ¿la democracia es mala, es buena, o depende de sin ganan los nuestros?

Ir a descargar

Publicado originalmente como columna radiofónica en el programa Cualquier Día de RUAH – Radio Universitaria de Alcalá de Henares ruah.es.

La deuda

noviembre 15, 2015 3 comentarios

No he pedido ningún préstamo pero debo algo más de mil euros como alcalaíno, algo menos de cuatro mil como madrileño y unos veintidós mil, y subiendo a buen ritmo, como español. Mientras otros se quejan del salario del alcalde o dirigen la mirada al corrupto de turno al que El Poder haya decidido quemar ese día en el telediario, lo que a mí me preocupa especialmente es que se endeuden en mi nombre y la irresponsabilidad de que alguien que va a gobernar cuatro años nos deje a los demás la responsabilidad de pagar sus políticas durante décadas.

Aceptaría de mejor grado que se endeudasen en mi nombre si eso fuera a modo de inversión, apuesta por la ciencia, cambio del modelo educativo o algún tipo de política expansiva. Pero si se trata de equilibrar los gastos del funcionamiento de los ministerios o de pagar pensiones o intereses, entonces los préstamos conducirán inevitablemente a nuevos préstamos y más nos valdría detener cuanto antes la hemorragia. Es nuestro país un yonki de la deuda, a la que no está tan enganchado como Grecia, pero ya que me sacas el tema te voy a decir que lo de los griegos me ha hecho reflexionar: ¿Por qué tan a menudo se culpa al que prestó el dinero en vez de al que lo pidió?

http://www.ivoox.com/deuda-racion-carrillada-65_md_4439351_wp_1.mp3″

Publicado originalmente como columna radiofónica en el programa Cualquier Día de RUAH – Radio Universitaria de Alcalá de Henares ruah.es.

Categorías:Economia, Política, Radio Etiquetas: , , , ,

Hay cosas que nunca pasan de moda

febrero 4, 2014 1 comentario

MOSES: No es tarea de un gobernante ser sincero, sino ser político: debe alejarse incluso de la virtud, si es que esta se encuentra en un lugar diferente de la conveniencia. Es su deber sacrificar lo mejor, que es imposible, a cambio de un pequeño bien, que está al alcance de la mano.

MR. LOKE: Si se dijera la verdad a los hombres, ¿no creerían en ella? Si la oportunidad de la virtud y la sabiduría nunca se les ofrece, ¿cómo podemos estar seguros de que no desearían elegirla? Dejemos que los gobernantes sean audaces y honestos y es posible que la locura de sus pueblos desaparezca.

De un diálogo aparentemente en la obra de Voltaire <<publicado por primera vez>> en el libro de Lytton Strachey.

P.D.: Por esas conversaciones con Mario Salvador González, sobre si necesitamos políticos que sacuden nuestros sentimientos o gestores objetivos que no muestran nada más humano que la verdad.

Indice de Ecuador por Grouchoo

François Marie Arouet, más conocido como Voltaire, 1694-1778

François Marie Arouet, más conocido como Voltaire, 1694-1778

Etiquetas

noviembre 1, 2013 8 comentarios

Escribí este texto con la idea de que fuera una Ración de Carrillada, pero no me convence lo suficiente y no quiero hablar de manera tan directa de política. Aun así, y ya que está hecho, lo publico.

etiqueta-de-papel-en-blanco--rojo-precio_30-2234

Las etiquetas, cuando se habla de política, no sirven para nada más que para empañar el debate y obturar el enfoque. Voy a intentar demostrarlo utilizándome a mí mismo como experimento:

  • Pienso que las políticas más inteligentes son aquellas que se enfocan hacia un reparto más equitativo de la riqueza, así que podría decirse que soy de izquierdas.
  • Opino que convendría conservar gran parte del vilipendiado Sistema (especialmente en lo que se refiere a sanidad y educación), y de la organización estatal de la Europa de finales del siglo XX. Visto así, bien podría decirse que soy un conservador.
  • Me parece más eficaz el activismo que las votaciones, o que el funcionamiento del parlamento, o que la intenciones de un programa electoral. Y activismo implica, muy a menudo, desobediencia, insubordinación, así que debo ser un antisistema.
  • Me gusta la idea de menos Estado, y por consiguiente menos regulación, menos aparato, menos legislación. En ese sentido, no sería inoportuno llamarme liberal o incluso neoliberal.
  • El nacionalismo me parece una de las más perniciosas ideas humanas. Habrá por tanto quien me tilde de opresor.
  • Pienso que es beneficioso que los gobernantes vivan con un cierto miedo a la justicia y a la violencia, con la certeza de que gobernar mal traerá consecuencias para ellos o sus familiares. Y alguien podría decir, por tanto, que amparo el terrorismo.

Y así podría continuar. Creo que queda demostrado lo fácil que es confundir la parte con el todo cuando no se contempla la totalidad del paisaje. Ojo con las etiquetas facilonas. Yo, para definirme, solamente aceptaría alguna vaguedad que no me encorsetara, algo que tuviera que ver con alguna forma de anarquía.