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Posts Tagged ‘Daniel Carrillo’

Extremoduro

yo+minoria+absoluta

Se cumplen ya 30 años desde la formación de Extremoduro, pero yo me pongo a escuchar su primer disco Rock Transgresivo y me suena más fresco, peleón y rupturista que todo lo de ahora.

Me siguen sorprendiendo la voz de Robe Iniesta y esas letras de poesía pura: un verso de lirismo exquisito y, en el siguiente, la mayor burrada. Me sigo preguntando cómo es que uno de los grupos más escuchados y longevos del Reino de España no haya tenido nunca buena promoción ni apoyo mediático. Y quizá es mejor así, que siga habiendo una cultura popular y masiva que no necesite salir en las radiofórmulas ni en los magazines dominicales.

Aunque una vez alcanzaron la popularidad. Fue cuando sacaron un disco con nombre de rey visigodo y colaron una canción en la peli de El Dia de la Bestia. Por aquel entonces yo ni siquiera había llegado a la edad de salir, beber, y el rollo de siempre, pero estaba deslumbrado porque acaba de aprender que había gente que cantaba y escribía como yo no hubiera pensado que fuera posible hacerlo.

Más tarde Extremoduro siguió ampliando su legado con discos como sinfonías, conciertos multitudinarios y una estética de impacto. En la portada del disco Yo, minoría absoluta aparece el vocalista caracterizado como Cristo. Me gusta mucho esa imagen porque representa el dolor de todos los artistas puros, los mesías que sufren por nosotros cantando una verdad profunda que no podemos sentir o no sabemos decir o no nos atrevemos a gritar porque no hemos llegado a ser lo que siempre me pareció que era el Robe: un hombre desesperadamente libre.

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Publicado originalmente como columna radiofónica en el programa Cualquier Día de RUAH – Radio Universitaria de Alcalá de Henares ruah.es.

Por qué no hablamos de fútbol

noviembre 27, 2016 Deja un comentario

Se cumplen 300 programas de Cualquier Día, y si tuviera que extraer una lección periodística de tantos años me quedaría con este descubrimiento: la selección de noticias es el verdadero mensaje.

Antes de venir a la radio yo veía los informativos atento a lo que me contaban y al tratamiento que a ello le daban. Los medios hablaban más de políticos que de política, más de sucesos puntuales que de cambios sociales y más, mucho más, de fútbol que de todo lo demás.

Con la educadora experiencia de contribuir al guión semanal aportando noticias, he aprendido que la elección de lo que se expone ya tiene una carga ideológica, social y cultural; que independientemente del tratamiento ya existe una intención previa al seleccionar los temas.

Y más importante aún que lo que se cuenta es, ay, lo que no se cuenta. Con el resabio del perro viejo maldigo desde el sofá al interés malsano de los directores de informativos que deciden que se hable más de políticos que de política, más de sucesos puntuales que de cambios sociales y de fútbol… de fútbol… de fútbol nunca hablamos en Cualquier Día.

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Publicado originalmente como columna radiofónica en el programa Cualquier Día de RUAH – Radio Universitaria de Alcalá de Henares ruah.es.

La pasión

Ahora escuchamos constantemente hablar de la pasión: persigue tu pasión, descubre tu pasión, no abandones tu pasión, encontrarás un camino lleno de dificultades, mas podrás sobreponerte a todo si te dedicas a lo que te apasiona.

Sin embargo, a mí lo primero que se me viene a la cabeza cuando me hablan de pasión es un Jesús de Galilea sanguinolento subiendo el Gólgota con una pesada cruz a cuestas.

Pero vayamos a la raíz de la palabra, a ver si así conseguimos aprehenderla. Pasión viene del latín passio, y este a su vez del griego páthos, que es: sufrimiento, especialmente el del ánimo. Acción de padecer es la primera acepción en lengua española.

Es por todo esto que yo no quiero buscar mi pasión. Más bien quisiera dedicar mis horas a algo que me estimule, aportar algo bueno, y ojalá bello, trabajar con gente interesante, visitar lugares inspiradores. Si me permiten la cursilería, diré que moriría tranquilo si consigo dejar una pequeña huella al tratar de crear un mundo mejor del que encontré.

Yo no sé cuál es mi pasión, ni quiero saberlo. Prefiero disfrutar de las vistas de la ascensión, parando a cada trecho a mirar el paisaje y hacerlo libre de coronas con espinas. Y, desde luego, no voy en busca del sufrimiento, especialmente de aquel que no tiene asegurado el triunfo. Al fin y al cabo, la historia del Cristo, al menos en lo meramente humano, no acaba nada bien.

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Publicado originalmente como columna radiofónica en el programa Cualquier Día de RUAH – Radio Universitaria de Alcalá de Henares ruah.es.

Libros quemados en 2015 (y II)

No soporto que la gente pregunte de qué va un libro. La gente que lee buscando una trama, la gente que chupa las historias como si fueran la nata de una galleta Oreo, debería quedarse con los cómics y las telenovelas. ¿Que de qué va? Todos los libros que merecen la pena van de emociones y de amor y de muerte y de dolor. Va de palabras. Va de un hombre que se enfrenta a la vida. ¿Te vale así?

EL BAR DE LAS GRANDES ESPERANZAS – J.R. MOEHRINGER

Los griegos hicieron al hombre centro del universo y medida de la creación. En esto, como en casi todo, se mostraron muy superiores a las otras culturas de su tiempo, que inventaban dioses crueles y exigentes. En Grecia, bendita sea, nacieron la filosofía, el amor al conocimiento, la reflexión sobre el hombre y la naturaleza, la investigación científica basada en la razón, la observación y la experimentación, el sentido de la libertad, de la dignidad del hombre y de la justicia. Los griegos cultivaron la belleza y el conocimiento en todas sus formas: bellas artes, oratoria, danza, deporte, medicina, ingeniería. Brillaron más en ciencias que en tecnología (lo contrario que sus herederos, los romanos). Nos dieron el teatro, la novela, la poesía, la música… Los griegos apreciaban la mesura, la proporción, el dominio y el conocimiento de sí mismo, un conjunto de virtudes que hemos heredado a través de Roma (aunque no las practiquemos mucho). Parece mentira que tanta luz saliera de Grecia, una tierra tan pobre.

HISTORIA DEL MUNDO CONTADA PARA ESCÉPTICOS – JUAN ESLAVA GALÁN

Amaneció sin resaca, porque todo lo que bebimos era bueno y todo lo que hablamos era inútil, se dijo.

EL LABERINTO GRIEGO – MANUEL VÁZQUEZ MONTALBÁN

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Andima Hermosilla, Martín Sotelo y Daniel Carrillo, ante la estatua de Pío Baroja en la Cuesta de Moyano, Madrid (2015)

Porque ocurre que el pueblo, la multitud, «la horda», como gusta de decir la derecha, es un monstruo que no se conoce a sí mismo, y cuando se ve entero en la calle, cuando se contempla completo a la luz del día, tiene asombro y luego miedo de su propia musculatura, de su propia osatura, de su ingencia, y principia a replegarse lentamente, instintivamente, y este repliegue es lo que da siempre el voto al Poder, a lo seguro, a lo establecido y a lo que significa continuidad.

Y TIERNO GALVÁN ASCENDIÓ A LOS CIELOS – FRANCISCO UMBRAL

En mi opinión, el principal cometido del oficial es algo tan prosaico como vigilar a sus hombres con el fin de impedir que se olviden de quiénes son, cuál es su objetivo, cómo deben llegar hasta él y qué equipo se supone que deben tener consigo cuando lleguen. Ah, y volver, claro. Eso suele ser lo más complicado.

MATAD A ROMMEL – STEVEN PRESSFIELD

Es cierto que me he pasado la vida enamorado de una u otra princesa; y espero seguir así hasta que me muera, pues estoy convencido de que si algún día cometo alguna acción mezquina será en el intervalo de una pasión a otra. Durante el interregno siento mi corazón como cerrado con llave; no encuentro en él ni una moneda que darle a la miseria. Procuro, por ello, salir de tal estado todo lo deprisa que puedo, y en el instante en que me vuelvo a enamorar, vuelvo a ser todo generosidad y benevolencia, y me siento capaz de hacer cuanto pueda hacerse en favor de otro u otra, mientras no haya pecado de por medio.
Y al hablar de este modo hago el elogio de la pasión y no mi propio elogio.

VIAJE SENTIMENTAL – LAURENCE STERNE

Libros quemados en 2015 (I)

Sin título

 

  • Libros leídos por Daniel Carrillo en 2015

Para ver el análisis de años pasados:

Libros quemados en 2014 (I)

Libros quemados en 2013 (I)

Libros quemados en 2012 (I)

Gabriel García Márquez y Cien años de soledad

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Cuando murió García Márquez lloré de pena durante un momento, y a continuación de alegría al recordar la felicidad inmensa que me provocó la primera lectura de Cien años de soledad, la fascinación adolescente que me obligaba a interrumpir la lectura, a dejar el libro sobre la cama y a respirar profundamente mientras miraba al techo abrumado ante el poderío de una prosa torrencial. Mi sentimiento es de gratitud eterna por la dicha íntima de todas y cada una de las relecturas, de todas y cada una de las noches que he abierto la novela por una página al azar y me he fugado a Macondo, allí donde el fondo y la forma se cruzan en el cenit. Gratitud eterna, también, por la creación de José Arcadio Buendía, el héroe voluntarioso, acaso mi personaje literario favorito, acaso una historia paralela a la del propio García Márquez, que alcanzó la maestría del único modo que encontró la humanidad para llegar a ella: con ansia de aprendizaje, voluntad, trabajo, renuncia y entrega.

http://www.ivoox.com/garcia-marquez-cien-anos-soledad_md_3101133_1.mp3″ Ir a descargar

Publicado originalmente como columna radiofónica en el programa Cualquier Día de RUAH – Radio Universitaria de Alcalá de Henares ruah.es.

La mentirijilla de Luis del Olmo

febrero 24, 2014 5 comentarios

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Era época de exámenes. Aproveché un descanso en el estudio para acercarme al Teatro Salón Cervantes, desde donde Punto Radio estaba emitiendo su programa matinal. Sobre el escenario había una alargada mesa, una maraña de cables, mucha cartelería de la emisora, habituales tertulianos, redactores, técnicos, y en el centro de todo Luis del Olmo, el veterano y prestigioso locutor radiofónico, que dirigía y presentaba su programa Protagonistas desde hacía más de veinte años.

El público, del que formé parte unos diez minutos antes de volver a mis apuntes, era muy escaso: una treintena de pensionistas dispersos por la platea. Yo ya estaba abandonando el lugar cuando Luis del Olmo dijo algo así como doy paso a la publicidad pero antes pido un fuerte aplauso del público que abarrota este teatro de Alcalá de Henares.

Aquello me paralizó. Había dicho el público que abarrota. Podría haber dicho el público que asiste, el público que nos acompaña, el público que se ha acercado hasta aquí. Pero dijo que los cuatro gatos abarrotábamos el Teatro.

Han pasado varios años y no dejo de recordarlo. Sigo pensando que Luis del Olmo es uno de los periodistas más coherentes, abiertos y ecuánimes del panorama. Y precisamente por ello me obligo a tener presente la anécdota cada vez que consumo información. Si un tipo así mintió tan descaradamente en una cosa tan absurda, ¿qué podemos creer? ¿y a quién?.

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Publicado originalmente como columna radiofónica en el programa Cualquier Día de RUAH – Radio Universitaria de Alcalá de Henares ruah.es.