Archivo

Posts Tagged ‘España’

De la educación (Mejor educados, Gregorio Luri)

Descubrí a Gregorio Luri gracias a una entrevista en EL MUNDO en la que defendía cosas de esas que ya no se dicen en público en este ambiente políticamente correcto, pedagógicamente desorientado, irresponsable e infantilizado.

Como últimamente estoy buscando héroes contra la corriente, tipos con suficiente coraje para decir las verdades del barquero, Gregorio Luri me interesó de inmediato y me puse a seguirle la pista en videos, podcast, twitter y blog.

También me compré su libro Mejor educados, al que me acerqué sin muchos ánimos, pensando que era una especie de guía para padres. Pero al leerlo descubrí un tratado de ética aromatizado con un sutil e inconfundible toque griego, el aroma de la paideia.

Lo he subrayado copiosamente, como hago con los libros que de verdad me gustan, y he decidido compartir algunos extractos en cinco post sucesivos que se llamarán De la educación, De padres e hijos, De los hábitos, De los valores y De la sociedad.

luri

De la educación

España es el país de la OCDE en el que más tiempo invierten los profesores en poner orden. El 16% de nuestros alumnos padecen esta plaga de indisciplina de baja intensidad que les roba el 20% del tiempo de clase. Es decir, al final del curso es como si hubiesen faltado a clase un día cada semana.

Los profesores que crean expectativas altas en sus alumnos, obtienen mejores resultados con ellos, sea cual sea su situación económica.

Sea lo que sea lo que te diga un experto sobre la educación de tus hijos, seguro que hay otro en alguna parte que asegura que lo mejor es lo contrario.

La educación consiste en dejar de ser lo que se es para poder dirigirse hacia las posibilidades más altas de lo que podemos llegar a ser.

El objetivo de la educación es desarrollar la inteligencia de modo que pueda dirigir la acción hacia lo mejor.

Los alumnos que mejores resultados obtienen en la escuela suelen provenir de familias bien organizadas, metódicas, que tiene unas rutinas previsibles, mientras que los niños que viven en hogares caóticos, desordenados y ruidosos suelen tener peores resultados.

En cuestiones de educación, los padres son los aficionados. Y, los maestros, los profesionales, y la sociedad, el examen de reválida.

En Finlandia apenas hay reuniones de padres. Si un profesor tiene un problema con un alumno, con quién se reúne es con el alumno.

El universitario medio español lee y calcula peor que el bachiller medio holandés.

Las universidades que ocupan los primeros puestos del mundo por su calidad hacen trabajar más a sus alumnos. A veces el doble que las universidades mediocres.

“¿Quién eres tú para decirme lo que tengo que hacer?”, le preguntó, retador, un alumno al sociólogo norteamericano Daniel Bell, que era su profesor universitario. “Soy alguien -le respondió éste- que sabe lo que tú no sabes. Tú no sabes lo que no sabes. Si lo supieras, no me necesitarías. Pero tu pregunta pone de manifiesto que me necesitas.” Encuentro en estas palabras una magnífica justificación de la autoridad del maestro.

Anuncios

La generación mejor formada

No cabe duda de que la generación mejor formada de la historia de España es también la más viajada y la primera que se mezcla masivamente y de igual a igual con sus coetáneos europeos.

Dicho esto, y conocidas las dificultades que esta generación va a tener para mantener el nivel de vida que alcanzaron sus padres, conviene discernir si estamos hablando de víctimas o de cómplices. Algo tendrán que ver los miembros de esta generación con su propio fracaso profesional: el de sucesivas camadas a las que el desempleo, la precariedad, la incertidumbre y los bajos salarios les son consustanciales.

Pensemos en cómo se expresan o en lo que consumen, en el individualismo feroz que impide cualquier intento de oposición organizada ante las injusticias. Pensemos en la absurda sobrecualificación, o en la desconexión entre lo que se imparte en el aula y lo que se necesita en la oficina.

Estoy hablando de estudiantes de periodismo que no leen libros, que no hacen preguntas en las charlas a las que asisten y cuya mayor inspiración es el Carrusel deportivo, de Licenciados en Turismo que no hablan idiomas, de doctorandos sin vocación que iban de beca en beca (cuando las había) hasta la derrota final, que era presentar la tesis y ser expulsados desde el calorcillo del departamento hacia la fría calle, al mundo real, al paro.

La acumulación de carreras universitarias, grados, másteres y doctorados es útil para alimentar el orgullo de unos padres infectados con titulitis, que así podrán presumir en el bar de niño listo y restregárselo a la cuñada. Pero viendo las consecuencias de sus virus, más les valdría jactarse de haber sido buenos y sumisos clientes de un sistema hipertrofiado y endogámico, el de los departamentos de tantas universidades de bajo nivel.

Yo humildemente propongo olvidar por un momento el brillo de las titulaciones y valorar los grises logros, los meros resultados. Mirame a los ojos y dime ¿hay motivos para estar satisfechos de la generación mejor formada?

Ir a descargar

Publicado originalmente como columna radiofónica en el programa Cualquier Día de RUAH – Radio Universitaria de Alcalá de Henares ruah.es.

La Reforma por venir

febrero 18, 2013 3 comentarios

Colaboración de Félix Martínez

En diciembre de 2011 tomaba posesión el Presidente Rajoy. En apenas un año ha venido ejecutando una serie de reformas, que le pone a la altura de los gobiernos más reformistas de la España contemporánea.

De todas estas reformas, todas ellas discutibles, ya que vienen a adelgazar los servicios públicos sin adelgazar lo público inútil y excesos de la clase política, se he echa en falta una primordial que venga a dar respuesta a las motivaciones de la crisis autóctona que España sufre.

La reforma del sistema económico. El avance, progreso y desarrollo de España en los últimos 20 años, ha venido marcado por el boom inmobiliario, el auge espectacular del turismo y el despertar o más bien consolidación industrial.

Image

La burbuja inmobiliaria: Se ha pretendido dar salida al problema inmobiliario, con la creación de un banco malo, que intentará durante 15 años devaluar lo menos posible el precio de la vivienda, para devolverle en activos sanos, los pasivos envenenados que aglutinaba la banca. Buena salida para la banca, tal vez la única buena; mala salida para los ciudadanos, quienes podrían aprovecharse de unas precios más competitivos, deberán, otra vez, pagar un precio artificialmente inflado, con la sola excusa de salvar los bancos.

Si el precio de la vivienda se devaluara, y no supusiera un pago tan grande entre los ciudadanos, se generaría un superhabit en el bolsillo de miles de españoles, que sin duda detonarían la recuperación económica con el incremento del gasto y el aumento de inversiones productivas.

Porque uno de los problemas del estancamiento financiero, es que los españoles tienen que destinar gran parte de sus ahorros y recursos en lo más básico, tener una vivienda, pagando un coste de oportunidad inmenso al poder destinar parte de ese dinero en el emprendimiento y creación o ampliación de nuevos negocios.

Esto supone la segunda burbuja inmobiliaria, al menos, el mantenimiento artificial de parte de su sobrevalor. Mal vamos.

Otra alternativa, compatibles totalmente, consistiría en el lavado de cerebro cultural, para conseguir que cambiara la percepción y necesidad del español de tener un refugio en propiedad.

Consolidación industrial: En estos años para acá se está produciendo un proceso de deslocalización industrial preocupante. Las condiciones que en los años 60 eran benévolas para grandes industrias parecen dejar de serlo, que empiezan a mirar a Asia para trasladar sus producciones. Las industrias que requieren de una elevada especificación e innovación y desarrollo, como la industria del automóvil, ligado a condiciones laborales favorables para el empleador parecen resistir y sacar pecho en el carácter industrial de España.

Este ejemplo viene a marcar el futuro de España: condiciones laborales competitivas asociadas a una mecanización y especialización que aumenta significativamente el valor añadido. La industria farmaceútica, ingeniería parecieran ser los nichos españoles: el kilogramo de ingeniero es mucho más barato que en la mayoría de la Unión, asociado a un nivel de investigación aceptable (cada vez menos), unas infraestructuras muy buenas y un mercado por venir, el americano, capaz de dar un empujón relevante a la industria española. Sólo falta que el gobierno se percate y se pongan en marcha planes sectoriales para apoyar definitivamente el despegue de esta potencia mundial.

Turismo: Faltan planes para permitir la desestacionalización del mismo, fomentando no solo los destinos de playa y sol, sino otros culturales, educativos, deportivos, históricos, de gran potencial. Por supuesto, seguir apoyando y apostando por el turismo de fiesta y sol, por qué no?, en eso, está claro que somos una potencia mundial, con muchos kilómetros de ventaja (especialmente en lo relativo a la fiesta), con otros destinos árabes que empiezan a ubicarse como clara competencia, especialmente en low cost: Túnez.

Nuevas energías: España es una potencia natural y empresarial en energías renovables. Cabe la potenciación de la industria que permita abrir aún más los horizontes al sector, permitiendo una mayor implantación en el propio país, y una aumento de las exportaciones y ejecución de proyectos en el extranjero.

Con los diferentes desastres nucleares, es un momento estratégico para ubicar la energía eólica y solar entre los principales productores de energía.

Mientras España siga siendo deficitario energéticamente, será un lastre histórico que no permitirá la detonación de todo el potencial turístico, industrial y económico. La replicación de proyectos como la isla de El Hierro (producción energética 100% renovable y posiblemente 100% española) en otros municipios y comarcas del país, vendrán a acercar a la realidad, la posibilidad de constituirse en una isla verde, de producción ecológica de energía en Europa, que venga a mejorar la imagen del país como destino y país turístico responsable.

Selección española de fútbol: Filias y fobias

Me gusta esa demostración tan simbólica de que los de Tolosa, los de Tarrasa y los de Móstoles pueden llegar más lejos juntos que por separado. No me gusta el sonido de los bocinas despertando a los vecinos. Me gusta ese sentimiento de formar parte de una tribu. No me gusta que le dediquen media hora en el telediario. Me gusta que estos campeonatos siempre coincidan con el triunfo del calor, con el final del cole… y con las minifaldas. No me gusta el tufo a nacionalismo español, que es, al igual que todos los nacionalismos, una basura intelectual. Me gusta recordar las lágrimas de alegría y el abrazo de mi padre cuando España fue campeona del mundo. No me gusta pensar que he dedicado tantas horas de televisión y de conversación a este asunto menor (tantas que darían para hacer otra carrera o para escribir una novela). Me gusta el mundo mágico de los creadores, esos que a veces inventan un pase o descubren un hueco o imaginan un nuevo orden donde los demás sólo veíamos caos. No me gusta que los jugadores se queden dos minutos en el suelo doliendose de un golpe ficticio, como si no hubiera cámaras que delatasen su mal teatro. Me gusta Fernando Torres. No me gusta Fernando Torres. Me gusta imaginarme a los bajitos cuando eran críos, jugando en un campo de tierra (neuronas y regate como antídotos del músculo y la estatura), huyendo de las patadas de los defensas carniceros con el botín de un Mikasa FT 5 casi tan grande como ellos. No me gusta que el personal se apunte al carro de la victoria, con orgullo, con fanfarronería, como si dependiera de ellos que Casillas sea tan fiable. Me gusta Vicente del Bosque. No me gusta darme cuenta de que vivimos en un país cuyo seleccionador nacional de futbol es más sensato que el presidente del gobierno.

http://www.ivoox.com/filias-fobias-racion-carrillada-44_md_1300980_1.mp3″ Ir a descargar

Publicado originalmente como columna radiofónica en el programa Cualquier Día de RUAH – Radio Universitaria de Alcalá de Henares 107.4 FM.

Por qué veo Bob Esponja

He decidido dejar de poner las noticias por las mañanas. Ya no veo a mis queridos tertulianos, sino que persigo el rastro de Bob Esponja, hasta que lo encuentro en una piña debajo del mar de canales de la televisión. Puestos a elegir entre una ficción o la otra, yo me voy con Patricio y Calamardo, huyendo del bombardeo de pesimismo y resignación que arrojan los medios mayoritarios.

Pero se va acercando el jueves y finalmente me asomo a ver qué dicen, para corroborar las teorías sobre manipulación mediática identificadas por el bueno de Chomsky antes de enamorarse de ti, también para no perder el hilo de nuestro programa de la radio y para comprobar que el bombardeo ha hecho diana hasta conseguir que el personal ande, al menos, tan desquiciado como sus gobernantes.

Lo certifica esa noticia que dice que, en el mes de Mayo de 2012, un 90% de los españoles consideraban que la situación económica del país era mala o muy mala. Españoles cuyo cuerpo absorbe y sin estallar noticias sesgadas que consiguen hacerles perder las perspectiva.

Y yo, que no debo ser el mejor amigo que podrías desear, me pongo pesado y le voy diciendo a todo el que quiera escucharme que en los países en los que la situación económica es mala o muy mala los niños no tienen obesidad infantil, los militares no se dan de baja por depresión y la policía no te multa por no transportar al bebé en una sillita homologada.

Publicado originalmente como columna radiofónica en el programa Cualquier Día de RUAH – Radio Universitaria de Alcalá de Henares 107.4 FM.

Hispania intervenida

Todavía no existía Italia, pero vamos a decir que fue una panda de italianos la que civilizó a unas cuantas tribus que había por aquí, impuso la ley y desarrolló calzadas y acueductos.

Muchos años después, un muchacho delgado y taciturno que había nacido en Flandes desembarcaba en Asturias para ser nombrado Rey de Castilla y Aragón. Entonces sólo hablaba flamenco, pero al cabo de unas décadas situaría esos Reinos a la cabeza de un Imperio donde no se ponía el sol.

Saltando algún que otro siglo, sería una dinastía de franceses la que tuvo que llegar para convertir la corte más puerca del mundo en una ciudad limpia, monumental y bien iluminada. También eran francesas ciertas ideas revolucionarias que hablaban de libertad y de conocimiento, y que por supuesto fueron mal recibidas en este país que era de curas, navajeros y cabras de campanario.

Hay quien dice que, tan sólo hace unas décadas, fueron unas cuantas bases aéreas de los yankis las que pusieron a funcionar esta nación empobrecida por el Vigía de Occidente. Y hoy alguno me comenta, cuando paso por el pueblo, que se gana más de la subvención de la Unión Europea que de vender el trigo cosechado.

Por eso a veces me pregunto si no sería mejor que nos intervinieran cuanto antes. Si habrá llegado el momento de ejecutar esa tradición secular según la cual tiene que venir alguien de fuera para airear nuestras habitaciones y organizarnos la casa.

O quizá en este mundo globalizado ya no pueda llegar nada realmente ajeno, y la solución se esté fabricando desde dentro; en otras ideas, en otras formas o en otras redes. No hay más que olfatear la plaga de abogados y economistas que ha infectado el Congreso y los Consejos de Dirección para notar cierto tufillo endogámico. Y en este Reino de España ya sabemos lo que pasa con la endogamia. Que los hijos acaban saliendo tontos.

http://www.ivoox.com/hispania-intervenida-racion-carrillada-41_md_1233064_1.mp3″ Ir a descargar

Publicado originalmente como columna radiofónica en el programa Cualquier Día de RUAH – Radio Universitaria de Alcalá de Henares 107.4 FM.

Juan Carlos I, el cazador

Tenía diez años cuando Franco le regaló una escopeta de calibre 28 y fabricación española. Ibán juntos a faisanes por Aranjuez, y es de suponer que en aquellas cacerías el Caudillo, con esa voz que algún historiador llamó broncínea y de diamantinos armónicos (y que otros juzgaron atiplada y maricona), le iría explicando al entonces Príncipe el mecanismo de la red de pescador con la que más tarde atraparían juntos a Don Juan, el hijo de Rey y padre de Rey que nunca reinaría.

A los dieciocho le regalaron una pistola de calibre 22 y proyectil de 6 milímetros. Estaba jugando con ella cuando cazó a su hermano, el brillante Alfonsito, en un desafortunado accidente cuyo amargo recuerdo no le ha impedido seguir cazando.

Cazó a una princesa griega pero no por ello dejó a un lado la caza menor. Cazó a los falangistas que le abucheaban y a los franquistas que le despreciaban, propiciando un sistema verdaderamente democrático.

Cazó al oso Mitrofán, borracho de miel con vodka (el oso, se entiende). Cazó a collejas a Lobato en el Gran Premio de Bahrein y cazó un yate gracias a la Fortuna de veinticinco empresarios bien nacidos.

Cazó un adjetivo, campechano, y el día menos pensado van a poner su foto al lado de la definición en el diccionario de la RAE. Cazó a Tejero, y a los otros golpistas del 23-F, saliendo por la tele a la una y pico de la madrugada. Entre lo de ese día, y lo de ser alto y rubio, cazó los corazones de un país de bajitos y morenos, y los seguiría teniendo apresados de no ser por algunos yernos y por los tiros en el pie con calibre 36.

El último tropiezo le cogió cazando elefantes en un país que nadie sabe dónde está. Ahora ha salido a pedir disculpas con la mueca del niño pillado en falta, y hay algo en ese gesto que podría reconciliarle con su pueblo. A pesar de haber nacido en Roma y de pasar sus primeros diez años sin pisar España y sin cazar el castellano, hay algo en su gesto, algo de golfo y parrandero, que se antoja muy nuestro. Algo que es fatal, oportuna y definitivamente… español.

http://www.ivoox.com/racion-carrillada-39-juan-carlos-i-audios-mp3_rf_1177732_1.mp3″ Ir a descargar

Publicado originalmente como columna radiofónica en el programa Cualquier Día de RUAH – Radio Universitaria de Alcalá de Henares 107.4 FM.