Archivo

Posts Tagged ‘grecia’

La deuda

noviembre 15, 2015 3 comentarios

No he pedido ningún préstamo pero debo algo más de mil euros como alcalaíno, algo menos de cuatro mil como madrileño y unos veintidós mil, y subiendo a buen ritmo, como español. Mientras otros se quejan del salario del alcalde o dirigen la mirada al corrupto de turno al que El Poder haya decidido quemar ese día en el telediario, lo que a mí me preocupa especialmente es que se endeuden en mi nombre y la irresponsabilidad de que alguien que va a gobernar cuatro años nos deje a los demás la responsabilidad de pagar sus políticas durante décadas.

Aceptaría de mejor grado que se endeudasen en mi nombre si eso fuera a modo de inversión, apuesta por la ciencia, cambio del modelo educativo o algún tipo de política expansiva. Pero si se trata de equilibrar los gastos del funcionamiento de los ministerios o de pagar pensiones o intereses, entonces los préstamos conducirán inevitablemente a nuevos préstamos y más nos valdría detener cuanto antes la hemorragia. Es nuestro país un yonki de la deuda, a la que no está tan enganchado como Grecia, pero ya que me sacas el tema te voy a decir que lo de los griegos me ha hecho reflexionar: ¿Por qué tan a menudo se culpa al que prestó el dinero en vez de al que lo pidió?

Publicado originalmente como columna radiofónica en el programa Cualquier Día de RUAH – Radio Universitaria de Alcalá de Henares ruah.es.

Categorías: Economia, Política, Radio Etiquetas: , , , ,

Paideia

Me gusta imaginar un sistema educativo en el que los asuntos del cuerpo tengan tanta importancia como los del intelecto. Una educación en la que los niños hagan yoga, que estimule su capacidad de concentración, en la que se les enseñe a luchar y a respirar y a coordinar sus esfuerzos con los del resto del equipo.

Me gusta imaginar unas enseñanzas en las que la observación directa de la naturaleza prevalezca sobre la teoría de los manuales, pero que hundan sus raíces en la más exquisita tradición. Una educación que fomente el uso del humor y de la agudeza en el diálogo, y en la que los más sabios de la ciudad acudan a las escuelas para hablar a los alumnos.

Sería revolucionario que se enseñase a los muchachos a expresarse con fluidez y corrección y a hablar con soltura en público. Los niños educados en este ambiente serían después adolescentes sagaces y mas tarde ciudadanos escépticos, críticos y peligrosos para el poder. Será quizá por eso mismo por lo que se abandonó este sistema de enseñanza que tanto me gusta imaginar, el que ya funcionaba en algunas polis de Grecia hace 2.500 años. Quizá, en vez de senadores que bostezan en sus escaños mientras escuchan un infumable discurso impuesto desde el Partido, tendríamos a oradores incisivos, lúcidos y consecuentes calentando el ambiente en el ágora.

Ir a descargar

Publicado originalmente como columna radiofónica en el programa Cualquier Día de RUAH – Radio Universitaria de Alcalá de Henares 107.4 FM.

Grecia 2009 (III)

junio 6, 2008 1 comentario

PATRAS – MAR JÓNICO
El Jónico tiene una fisonomía distinta a la del Egeo. Su luz parece más acerada y los colores se avivan en sus costas, en su cielo y sus aguas. La luz de Grecia restalla sobre el Jónico con todo su vigor, y este mar me parece a mí la esencia de Grecia.

ÍTACA
No existe la arcadia feliz en ningún sitio del mundo, supongo. Pero si eres extranjero en un lugar plácido, y si tu corazón vive empapado de literatura, muchos rincones del planeta pueden parecerte una pequeña arcadia. Ítaca es pobre, tendida en una abrupta geografía, sin ruinas que visitar, con vino regular y pesca escasa. Pero es Ítaca y eso basta.

PARNASO
los campos exhalaban aromas de menta, mientras circulaba arropado por olivares, cipreses y viñedos, en pequeñas carreteras trazadas sobre los antiguos caminos sagrados. Pronto, la pista se empinó y las rudas gibas de los montes rascaban la panza del cielo azul. Era un día de sol feroz y el calor húmedo llegaba desde el cercano mar. Al salir del pueblo de Arakova, arrimado a las faldas del gran monte Parnaso, un cartel indicaba la carretera de subida a la cumbre. Y claro, la tomé sin dudarlo. El Parnaso, donde a veces acudía de visita el dios Dioniso con sus bacantes, fue el hogar del divino Apolo y de las Nueve Musas, las inspiradoras de las artes. Es imprescindible, para un escritor que pasa por allí, tirar para arriba, aunque se desvíe unos kilómetros del camino. Lo primero es lo primero.

DELFOS
Delfos llegó a convertirse en lo que se ha calificado como «el Vaticano de Grecia» y, al paso del tiempo, vino a ser algo así como la esencia de la Hélade, la «casa común» de los griegos, fuese cual fuese el lugar donde habían nacido. Tanto dorios como jonios, lo mismo espartanos que atenienses, o tebanos o corintios, todos adoraban a Apolo con la misma reverencia, y aquí, en su santuario, se sentían antes que nada griegos.

Leer más…

Categorías: DUDAS Etiquetas: , ,

Grecia 2009 (II)

junio 4, 2008 1 comentario

Querido Javi C.:

Lo de correr entre Marathon y Atenas sería un poco macabro, pues según se dice el corredor Filípides cascó nada más gritar «Νενικήκαμεν!». (Como quien dice: ¡Alegría para todos, hemos vencido!). Por lo menos te alegrará saber que por el camino más corto salen unos 30 kilómetros, en vez de los 42,195 de la prueba olímpica. Si te los quieres correr, adelante: echamos tú bici a las alforjas de Ángel, que para eso es diesel, y te vamos dando ánimos.

Aquí te dejo algunos textos, los cuales se corresponderían con las primeras etapas del boceto. Son todos de Corazón de Ulises, de Javier Reverte. Desde Atenas, según mis cuentas, podríamos plantarnos en Esparta en un par de días.

MICENAS
Todo europeo que ame los libros debe traspasar, al menos una vez en su vida, la Puerta de los Leones del palacio de Micenas. (…) No hay, quizá, una entrada tan imponente en el mundo para el palacio de un rey. Ni tan sencilla.

NAUPLIA
Nauplia es la ciudad más hermosa de Grecia y aquel luminoso mediodía de domingo parecía serlo en mayor medida. (…) Era una ciudad para quedarse toda una vida, pensé entonces. Pienso ahora lo mismo al repasar mis notas, y al recordar la visión de la ciudad y escribir sobre ella. No sabría decir muy bien por qué, pero Nauplia es uno de esos rincones del mundo donde te asalta el espejismo de que sus habitantes son gentes felices y de la que tú también podrías serlo. Quizá porque la belleza sencilla, la naturalidad de la hermosura no forzada, logra que el alma respire el aire de la serenidad. (…) No hubiera salido de Nauplia en todo el día, pero Micenas esperaba tan sólo unos pocos kilómetros al norte. Y el deber es el deber cuando uno viaja.

ARGOS
No hay dudas sobre el hecho de que la historia de la civilización griega comenzó en las llanuras y las costas de Argos y en la no muy lejana isla de Creta. Aquellos primitivos griegos que llegaron desde el norte alrededor del 1800 antes de Cristo se llamaban a sí mismos aqueos y nominaban a su patria Acaya. (…) Atreo estableció su capital en Micenas, no muy lejos de Nauplia, en una colina sobre las llanuras argólidas. Y en tiempos de Agamenón, alrededor del 1200 a.C, la dinastía atrida dominaba todo el Peloponeso. En Esparta, por ejemplo, gobernaba el rey Menelao, hermano de Agamenón y marido de Helena, la mujer que, según Homero, provocó la guerra de Troya.

ESPARTA
En aquellos años, los soldados griegos, los hoplitas, se hicieron famosos como guerreros, porque combatían con mayor valor y destreza que las tropas de todos los países vecinos, y los espartanos eran, entre todos, los más temidos. (…) Esparta era un estado militar y sus hoplitas eran los mejor entrenados de Grecia. O vencían o morían combatiendo. Se cuenta que la madre de un soldado espartano, al partir éste a la guerra, le dijo: «Vuelve con el escudo o sobre él». Perder el escudo en la batalla era un signo de cobardía y acarreaba la deshonra.

Leer más…

Grecia 2009 (I)

junio 2, 2008 4 comentarios

(*) Cuando viajas literariamente recorres tres veces, al menos, el camino: al idearlo, al pisarlo y al escribir de regreso. Sin duda es la forma más rentable de viajar. Y la más honda, porque escuchas y ves con oídos y ojos más atentos. Recuerdo aquello que decía Don Quijote: ¿Acaso es tiempo mal gastado el que se emplea en vagar por el mundo?».

Querido Javi C.:

Sería la hostia, se puede hacer y creo que lo vamos a hacer. Que es cuestión de echarle huevos y marcarse un tope, por ejemplo 2009. No hay vuelos desde Madrid en ninguna lowcost, pero con Iberia son 100 eurillos si sacamos el billete con tiempo. Más el suplemento de las bicis, claro…

La idea inicial es hacerlo a lo friki, a lo bestia, porque dar pedales por el sur de Grecia tiene pinta de ser durillo, debe ser bastante montañoso y ya nos imagino pasándolas canutas a pleno sol, cuando aparezca una cuesta en medio de la nada, Millán jurando en arameo, las tres contiguas, ay piticli y todo eso.

He preparado un boceto de un borrador de un proyecto de ruta, que lo mismo no se parece mucho al recorrido final pero que tiene buena pinta. Es un círculo con inicio y final en Atenas, rumbo Sur, vuelta a la península del Peloponeso, trasbordador para cruzar el canal de Corinto (y posible parada en Ítaca), giro al Este buscando las playas del Mar Egeo, una lagrimilla en las Termópilas, otra en Maratón y traca final en Atenas.

Tiene buena pinta. Podríamos bordear por la costa, comer y cenar en la playa, bañarnos todos los días en los mares homéricos. Podríamos subir el Parnaso, porque el Olimpo pilla muy lejos, en el Norte. También podríamos ir por las islas, quizá a Creta… En principio me salen menos de 1.000 kilómetros, así que en dos semanas da tiempo a todo. Y lo que hace especial este viaje es que sería un viaje literario, siguiendo vagamente la estela de Javier Reverte en Corazón de Ulises (*). He elegido algunos textos para irle dando color. Si te parece los voy poniendo por aquí en estos días.

Ya me dices cómo lo ves. Un fuerte abrazo.

ruta_grecia.jpg

(*) Hay instantes, en un viaje de ese jaez, que pueden abrumar al lector apasionado del mundo clásico. ¡Qué vamos a hacerle! A la derecha se alzaban las torvas alturas del monte Parnaso, morada de las musas; a su espalda, según el mapa que mantenía abierto en las rodillas, se arrimaba Delfos, el Vaticano de los griegos; a mi izquierda, más allá de las llanuras, quedaba el campo de Maratón, el escenario de la primera batalla librada en favor de las libertades políticas; delante, a un centenar y pico de kilómetros, me esperaba la sabia y luminosa Atenas; y habían transcurrido sólo un par de horas desde que había dejado atrás el monte Olimpo… ¡Qué puede decir un humilde viajero literario ante el peso de tanta literatura y de tanta historia!

Categorías: DUDAS Etiquetas: , , , , , , , , ,