Archivo

Archive for the ‘Libros’ Category

Presentación del vídeo Memorias del tiempo discreto (II)

MemoriasdelTiempoDiscretoTrailer from Carlos Fernández García on Vimeo.

HISTORIA Y SECUENCIAS DEL CORTOMETRAJE

El cortometraje fue realizado en un par de tardes por Carlos Fernández (Grouchoo) y Carlos Exposito (Carlos EXpósito) en la habitación del primero. La idea del vídeo tiene como eje central el propio libro. En este corto se hace referencia la llegada de un amigo de P. Daniel desde su casa a la presentación. La cámara estratégicamente está situada encima de la portada del libro para que todo gire entorno a la memoria de ese tiempo.

1º Suena el teléfono fijo y se le le comunica a un amigo del autor que va a ser la presentación del libro que está leyendo Memorias del tiempo discreto. El protagonista apunta en un papel el lugar de la presentación. Mientras escribe se da cuenta que va a llegar tarde.

3º El personaje principal del vídeo coge el libro y sale corriendo para asistir al evento.

4º Debajo del portal de su casa le está esperando otro amigo y van juntos a la presentación. Los dos se van lo más deprisa posible desde el barrio Parque Los Nogales a la La Casa Tapón de Alcalá de Henares .

5º El conductor deja el libro encima del salpicadero y se visualizan una serie de escenas mágicas en ojo de pez del centro histórico de Alcalá de Henares con la portada del libro mientras se escucha la música de fondo Life in technicolor II de Coldplay. Están todos los aparcamientos ocupados y deciden aparcar dentro del Palacio Arzobispal.

6º Antes de llegar al evento deciden avisar a otros amigos por las antiguas cabinas de Telefónica.

7º Finalmente llegan a la Plaza de los Santos Niños y en la puerta de la Casa Tapón salta el sonido de un reloj mientras se visualiza un texto de una fotografía de Grouchoo:

Abro los ojos y estoy dentro de la fotografía. / Es el tiempo de las ilusiones y los sueños. / Ahora se reúnen en la magia del flash,/ que dibuja garabatos en el eco gris del tubo. / Recuerda, me digo, que si aparece la sombra / del pulso hecho cenizas sólo tienes que galopar. / El sable y el caballo, recuerda, / me digo, el sable y el caballo.

8º Los espectadores entran en el mágico mundo literario de Carrillo, sale una nube de palabras de frecuencia que definen al escritor. Finalmente, aparece su rostro con el título Memorias del tiempo discreto en rojo. De fondo se escucha While my guitar gently weeps de Harrison. Lo demás es la historia de la literatura universal.

Prólogo, palabras, entrevista en la radio, presentación (I)

———————————————————————————————————-

El libro Memorias del tiempo discreto de P. Daniel Carrillo fue presentado el 24 de abril de 2010 en La casa tapón de Alcalá de Henares por Carlos Fernández García y Angel de Miguel. Participaron los músicos Gary Lorenzo y Pablo Barranco. Para tal día se proyectó este cortometraje realizado para tal evento.

Libros quemados en 2018 (y II)

En lo que a mí respecta, me gustaría resucitar, al menos en el ámbito de la literatura, ese universo de sombra que estamos disipando… Me gustaría ampliar el alero de ese edificio llamado “literatura”, oscurecer sus paredes, hundir en la sombra lo que resulta demasiado visible y despojar su interior de cualquier adorno superfluo.

El elogio de la sombra – Junichirô Tanizaki

A veces salía de la ciudad y se alejaba por la carretera. En una ocasión incluso se había internado en un bosque. Pero cuanto más solitario y apartado era el paraje, más claramente percibía Raskolnikof la presencia de algo semejante a un ser, cuya proximidad le aterraba menos que le abatía. Por eso se apresuraba a volver a la ciudad y se mezclaba con la multitud. Entraba en las tabernas, en los figones; se iba a la plaza del Mercado, al mercado de las Pulgas. Así se sentía más tranquilo y más solo.

Crimen y castigo – Fiódor Dostoyevski

Para mí constituye un placer supremo viajar solo y en coche. Casi nunca pongo la radio y muy pocas veces música. Contemplo el paisaje, pienso en el libro que estoy escribiendo, repito en voz alta los chistes que siempre me hacen reír, recuerdo a mis amigos muertos, dejo que corran mis lágrimas a solas, canto canciones de la niñez, me recito versos que conozco de memoria, abro la ventana y huelo los olores de las cuatro estaciones, me río alegre por la viveza de mis sentidos, del hecho de estar vivo, y siento mi existencia y el mundo alrededor en su desorden y alborozo. Disfruto con hondura de mi soledad y no entiendo cómo existe gente a la que le aburre viajar en un coche sin compañía alguna: pocas cosas hay en la vida tan libres, pura aventura. Creo que es algo parecido a lo que debieron de sentir los hombres de antaño cuando montaban sobre un caballo, picaban espuelas y cabalgaban por bosques o desiertos.

Canta Irlanda – Javier Reverte

DUDAS

En la bahía de San Francisco, junto a las aguas donde se forjó Jack London

Esta divergencia entre nuestro entorno y lo que nuestra genética espera se denomina en biología <discordancia evolutiva>, y es la causa principal de las enfermedades crónicas que nos afectan. La medicina utiliza fármacos para enmascarar los síntomas causados por estas discordancias, pero es incapaz de atacar el problema de raíz: falta de adaptación de nuestros genes al entorno moderno. Hablo de entorno en sentido amplio. No me refiero tanto a un sitio físico concreto como al conjunto de nuestros hábitos y comportamientos diarios.

Fitness Revolucionario. Lecciones ancestrales para una salud salvaje – Marcos Vázquez

Seguro que al llegar aquí te impacientarás y dirás: pero bueno, ¿cuáles fueron esas maravillas realizadas por los atenienses? A lo que tendré que responderte: en realidad, todo tipo de cosas; aunque se interesaron en particular por dos: la verdad y la belleza.

Breve historia del mundo – Ernst H. Gombrich

Zwonimir se ha pasado la vida durmiendo en duros bancos «de madera de roble auténtica», suele decir bromeando. No tolera el calor de la cama y tiene pesadillas si el lecho es demasiado blando. Tiene una constitución sana, se acuesta tarde y se levanta con el viento matinal. Corre por su cuerpo sangre campesina; no lleva reloj y siempre sabe qué hora es; predice la lluvia y el sol, siente el olor de lejanos incendios y tiene presentimientos y sueños.

Hotel Savoy – Joseph Roth

Libros quemados en 2018 (I)

Libros quemados en 2017 (y II)

«¿Cabe la posibilidad de que no haya vivido como debería haberlo hecho? —Se le pasó de pronto por la cabeza—. Pero ¿cómo es posible? Si he hecho siempre lo que correspondía en cada momento», se dijo, rechazando sin más la única solución al enigma de la vida y de la muerte, como si fuera algo completamente imposible.

La muerte de Iván Ilich – León Tolstói

Un día uno de los bandoleros le preguntó: «¿Qué piensas hacer cuando recobres la libertad?» Y César respondió: «Armaré una flotilla, os perseguiré, os capturaré y os haré ejecutar.» El pirata rió la ocurrencia de buena gana y cambió de tema. A poco César pudo reunir el rescate, y en cuanto recobró su libertad cumplió lo prometido: capturó a sus secuestradores y los hizo crucificar.

Julio Cesar. El Hombre Que Pudo Reinar – Juan Eslava Galán

Es lo que tienen las dictaduras, ofrecen siempre satisfacciones con efecto retardado; los mismos que se esfuerzan en no darse por aludidos o por escaquearse, con el paso del tiempo exaltan su papel protagonista. «¡Yo estaba allí, yo estaba allí, y lo vi con mis propios ojos!». Lo que ni siquiera se acerca aproximadamente a la verdad, porque si estaban allí -cosa harto improbable porque los voluntarios eran escasos- hicieron todos los esfuerzos para no mirar y evitarse el peligroso papel de testigo. Porque los testigos de la historia, en una dictadura, o son víctimas o son verdugos, o disimulan para no poner en evidencia al verdugo.

El cura y los mandarines – Gregorio Morán

IMG-20170411-WA0006

En el Café Tournon de París, siguiendo los pasos de Joseph Roth

En aquel tiempo, antes de la gran guerra, cuando sucedían las cosas que aquí se cuentan, todavía tenía importancia que un hombre viviera o muriera. Cuando alguien desaparecía de la faz de la tierra, no era sustituido inmediatamente por otro, para que se olvidara al muerto, sino que quedaba un vacío donde él antes había estado, y los que habían sido testigos de su muerte callaban en cuanto percibían el hueco que había dejado. Si el fuego había devorado una casa en alguna calle, el lugar del incendio permanecía vacío por mucho tiempo, porque los albañiles trabajaban con lentitud y circunspección, y los vecinos, a los que pasaban casualmente por la calle, recordaban el aspecto y las paredes de la casa desaparecida al ver el solar vacío. ¡Así eran entonces las cosas! Todo cuanto crecía necesitaba mucho tiempo para crecer, y también era necesario mucho tiempo para olvidar todo lo que desaparecía. Pero todo lo que había existido dejaba sus huellas y en aquel tiempo se vivía de los recuerdos de la misma forma que hoy se vive de la capacidad para olvidar rápida y profundamente.

La marcha Radetzky – Joseph Roth

Si pensamos en aquellos de entre nosotros más sobresalientes, los genios que conocemos son aquellos que, llevados por una debilidad de carácter, han luchado por darse a conocer para reafirmarse. Los otros, de haberlos, los autosuficientes, los fuertes de carácter, permanecerán anónimos.

Al principio fue un chiporroteo – Alberto Rodriguez

El rostro magullado y recalentado acusa diversas y sucesivas estupefacciones sufridas a lo largo del día, y algo en él se está desplomando con estrépito de himnos y banderas. Este sujeto, sospechoso de inapetencias y como desriñonado, podría ilustrar no sólo una manera de vivir, sino también la naturaleza social del mundo en que uno vive: mientras el país no sepa qué hacer con su pasado, jamás sabrá qué hacer con su futuro.

Juan Marsé. Mientras llega la felicidad – Josep María Cuenca

Categorías:Libros, Nosotros Etiquetas: , ,

Libros quemados en 2017 (I)

diciembre 31, 2017 1 comentario

Libros quemados en 2016 (y 2)

Sobre las copas que apurábamos cruzaba ya la muerte invisible sus huesudas manos, pero nosotros no la vislumbrábamos aún. Algunas veces nos quedábamos hasta muy tarde. Por un miedo inexplicable a la noche esperábamos en vela la llegada del día; y aunque digo que era un miedo inexplicable, entonces no nos lo parecía; buscábamos la explicación en el hecho de que éramos demasiado jóvenes para desperdiciar la noche. Sin embargo, como me di cuenta después, a lo que teníamos miedo era al día, mejor dicho, al mediodía, la hora más clara del día. Entonces uno se ve y es visto con claridad, y nosotros no queríamos que se nos viese con claridad.

La Cripta de los Capuchinos – Joseph Roth

Cuando se degrada intelectualmente a los alumnos, se les degrada también humanamente. Quien está resolviendo problemas de fracciones cuando por edad podría estar resolviéndolos de cálculo integral, o quien recibe un barniz de cultura clásica cuando por su inteligencia podría estar estudiando en serio griego o latín, está siendo tratado como un niño pequeño, está siendo infantilizado, y en definitiva se le está deformando. Igual que se le deformaría el pie si de adolescente utilizara el mismo número de calzado de cuando era niño.

Panfleto antipedagógico -Ricardo Moreno Castillo

“There’s this point that Mike Judge makes in Idiocracy, which is like smart people, you know, should at least sustain their numbers,” Musk said. “Like, if it’s a negative Darwinian vector, then obviously that’s not a good thing. It should be at least neutral. But if each successive generation of smart people has fewer kids, that’s probably bad, too. I mean, Europe, Japan, Russia, China are all headed for demographic implosion. And the fact of the matter is that basically the wealthier—basically wealth, education, and being secular are all indicative of low birth rate. They all correlate with low birth rate. I’m not saying like only smart people should have kids. I’m just saying that smart people should have kids as well. They should at least maintain—at least be a replacement rate. And the fact of the matter is that I notice that a lot of really smart women have zero or one kid. You’re like, ‘Wow, that’s probably not good.’”

Elon Musk: Tesla, SpaceX, and the Quest for a Fantastic Future – Ashlee Vance

guerrita-filtro

Con Javier Cañones, Pedro Carrillo, Martín Sotelo y Andima Hermisilla en el Mesón Guerrita

En un país en que no existe libertad de expresión, García encuentra un resquicio para criticar al poder. Aunque sea el poder deportivo. Y lo hace con un tono sorprendentemente agresivo. Millones de españoles, hastiados del férreo control informativo que impone la dictadura, desean asomarse a esa rendija cada noche. Por eso, incluso aquellos a los que no les gusta el fútbol esperan con expectación que lleguen las doce: quieren darse la satisfacción de ver cómo le zurra la badana a los de arriba. Es fácil establecer un paralelismo entre los responsables de tal o cual federación o club y las autoridades políticas. De alguna manera, las bofetadas a los mandamases deportivos son bofetadas al régimen. El deporte corrupto y anquilosado es el sistema corrupto y anquilosado. Las incompetencias y las miserias del deporte son la incompetencia y las miserias del Estado.

Buenas noches y saludos cordiales – Vicente Ferrer Molina

Marcelo dio órdenes estrictas de que Arquímedes fuese tomado vivo, pues tenía suficiente caballerosidad como para respetar a un enemigo digno. Pero Arquímedes, sin parar mientes en el saqueo que se estaba llevando a cabo a su alrededor, estaba trazando figuras en la arena, tratando de resolver un problema geométrico (al menos así cuenta la tradición). Un soldado romano le ordenó que fuese con él, a lo que el científico griego respondió imperiosamente: «¡No destruyas mis círculos!», tras lo cual el soldado le mató.

La República Romana -Isaac Asimov

Se oyó un estallido a lo lejos.
—¿Qué ha sido eso?
Y a continuación, la noche, hacia la parte de la ciudad, se encendió en cascadas luminosas, en grandes rosetones de chispas multicolores. Eran los fuegos artificiales de la Semana Grande sobre la bahía. Joxe Mari y Patxo se sentaron a mirarlos desde el borde de la arboleda, y olvidados de su conversación reciente, opinaban sobre cada figura pirotécnica.
—Mira, mira.
—Hostia, qué bonito.
Acabado el espectáculo, volvieron a la oscuridad de los árboles y se echaron a dormir dentro de sus sacos, en la noche veraniega del monte.
Había concierto de grillos. Patxo renegaba:
—Toda esa gente allí abajo, me cago en la puta, de fiesta, haciendo cola en las heladerías y nosotros dando el callo por su liberación. A veces me entran ganas de agarrar el subfusil y, pim, pam, darles un pequeño merecido.

Patria – Fernando Aramburu

Libros quemados en 2016 (I)

diciembre 31, 2016 4 comentarios

sin-titulo

  • Libros leídos por Daniel Carrillo en 2016

Para ver el análisis de años pasados:

Libros quemados en 2015 (I)

Libros quemados en 2014 (I)

Libros quemados en 2013 (I)

Libros quemados en 2012 (I)